Publicación de la Escuela de Historia de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Salta, para contribuir y difundir el conocimiento histórico. Publicación de la Escuela de Historia de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Salta, para contribuir y difundir el conocimiento histórico.

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ISSN 1669-9041
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Universidad Nacional de Salta
 


REVISTA 10 

ESCUELA DE HISTORIA
Año 2015, Nº 14, Vol. 2 (segundo semestre)
 

           TRADUCCION

Lasegunda conferencia de “Noel Butlin”: la industrialización de trabajointensivo en la historia global

(The second Noel Butlin lecture: labour-intensive industrialisation in global history)

Kaurou Sugihara           

         Universidad de Tokio,

           Email: sugiharak@aol.com



 

Resumen:

           La industrialización del Asia Orientalhademostrado quela industria modernasedesarrolló en diferentesculturas bajo una diversidad de condiciones en la dotación de factores. La historiaglobal de la difusiónde la industrializaciónen los últimos dossiglossugiere dos caminos distintos.El primero es la “vía Occidental” asociadacon la industriadel capital y la industria de la energía intensiva.La segunda trayectoria en la creación de una economía industrial moderna es la“vía del Este asiático” basada enla industrializaciónpordel trabajo intensivo,que se ha construido sobre la calidad de los recursos del trabajo desarrollados en el sector tradicional.Estefue el caminoseguido por Japóndesde el sigloXIX ypor muchos otrospaíses de Asiadurante el sigloXX.

Abstract:

           East Asian industrialisation has shown that modern industry has occurred across different cultures under a variety of factor-endowment conditions. The global history of the diffusion of industrialisation over the past two centuries suggests two distinct routes. The first is the ‘Western path’ associated with capital- and energy-intensive industry. The second path to creating a modern industrial economy is the ‘East Asian path’ based on labour-intensive industrialisation that has built on quality labour resources cultivated in the traditional sector. This was the path followed by Japan from the nineteenth century and by many other countries in Asia during the twentieth century.

Palabras clave: China, Asia oriental; Historia global; Japón

Keywords:China; East Asia; Global history; Industrialisation, Japan


           El “milagro de Asia Oriental”, el crecimiento de las economíasasiáticas de alto rendimientodesde el fin dela Segunda GuerraMundial,muestraque la industrializaciónse desarrollóen las diferentes culturas bajo una variedad de condiciones en la dotación de factores. Podríamos preguntarnos: ¿Cómo las experiencias deestas economíashan influido en nuestra comprensión sobrela difusiónglobalde la industrializaciónen los últimos dossiglos? El objetivo deesta conferenciaes mostrar el papel central quejugaron lasindustrias de trabajo intensivoen la difusiónglobal de la industrialización y discutir su significado parala historiaglobal.Ello sugirió una nueva interpretación dela industrializaciónquela ubica mediante la colocación del mejoramiento de la calidad del trabajo comoun elemento vital de la transformación global.

           La teoría del crecimiento económicose ha centradohabitualmente más en el capital que en el trabajo. Los economistas clásicosdiscutieron elcrecimiento del mercado, centrándose más en la producción que en lugar de la demanda o el consumo. En esta perspectiva, el trabajo era un factor de producción, junto con la tierra y el capital. El papel del trabajo en la industrialización se discutió principalmente en el contexto de cómo y en qué proporción el capital y el trabajo fueroncombinados para producir bienes industriales. Hay por lo menos dos supuestos implícitos pero fundamentales en estos enfoques, los cuales han ido en contra de reconocer la importancia de la calidad deltrabajo para la industrialización.

           Uno es la tendencia a destacar el capital, o el establecimiento de un mecanismo de inversión del ahorro, como uno de los elementos más importantes para el crecimiento del capitalismo industrial. El único atributo del trabajo como uno de los factores de producción (entendiendo trabajo que se corporizaen los seres humanos) había desaparecido con el tiempo enlos análisis del crecimiento económico. Mientras que en la teoría del crecimiento económico de SimonKuznets la importancia del trabajo fue entendida de la misma manera a como él entendió la importanciadelcapital, denominado como el"capital humano". En cambio,para otros, que comparten el esquema de W.W Rostow, el momento del despegue industrial fue determinado por el crecimiento de la relación entre el ahorro y la taza del PBI.

           El segundo supuesto, fue igual de importante, al consideraral trabajo comoabundante,homogéneoydesechableen la etapa inicialdel desarrollo económico. Eltrabajofue tratado comoanálogo aotros factores de produccióncomo el capitaly la tierra.Si bien la ley de los rendimientos decrecientes fue desarrollada respectoa la tierra,la diferencia de la calidaddela mano de obrano se consideróvital.Los economistas del desarrollodirigidos porArthurLewistendieron ano tener en cuentala calidaddel trabajoen susdiscusiones. Eltrabajocomo capital humanono fue importanteen el estado inicialde la industrialización.

           Por lo tanto, el relato dominante sobre la difusión globalde la industrializaciónpermaneció más o menos igual. Durante laprimeramitad del sigloXIX,Gran Bretañase convirtió en eltaller del mundo, mientras que elresto vino aespecializarse enlaexportación deproductos primarios. Los países del continente europeo y las regiones recientemente colonizadas alcanzaron la industrialización con el aprendizaje denuevas tecnologías y/ ola importaciónde capital,trabajo ymaquinaria adquiridas con las ganancias de las exportaciones.En el Nuevo Mundo, la integración de losvastos recursosnaturalesen la economía internacionalsirvió como motor del crecimiento económico. El trabajoera escasoyla tierra fueabundante, la diferencia en la dotación de factoresentreel Viejo Mundoy el Nuevo Mundoindujo alcrecimiento del comercio, la migración y la inversión.

           En el siglo XIX, el crecimiento dela economía atlánticadominóel comerciode larga distancia. Una consecuenciadeeste desarrollofue quelasregiones de recientes asentamiento europeo tuvieronun mayor incentivoqueGran Bretañapara elevarla productividad del trabajo con el uso de recursos naturales abundantes y de capital importado. El movimiento parael ahorro de mano de obra, de capital y detecnología intensiva seobservócon mayor claridad enlos Estados Unidos.Lanecesidad de ahorrarmano de obra calificadallevó a la estandarización de la producciónindustrial, así como al uso departes intercambiables, lo que facilitó la transferencia tecnológica a través delas industrias yla producción en masa, así como a la “descualificación” de la mano de obra. La industrializaciónpasó a ser asociadaconla explosión de la economíaa escala.

           Mirando retrospectivamente desde elsigloXXI, la revolución industrial británicasólo comenzó a mostrar el poderexplosivo del ahorro de mano de obra por la tecnologíamediante el uso delos motoresa carbón y/o vapor, yallanó el camino paraun reemplazomás completodel trabajo calificadopor capitaly tecnología.Aunquelas condiciones parala revolución industrialse pudieron haberestablecidoantes de 1800, la “víaOccidental”, con unénfasis en el capitalintensivo yla tecnología de recursos intensivos,posiblementesolo llegó a serestablecida conel crecimiento dela economía atlánticay el surgimiento delos Estados Unidos, donde la productividad laboralse incrementóenormementemediante la innovación tecnológica. Elcreciente dominio occidental dio lugar a unabrecha cada vez mayorentre los ricosoccidentales y los pobresnooccidentales, mientras que el crecimiento del comercioentre Occidente y el mundo no occidental fue acompañado a menudopor el colonialismo, que reforzó las desigualdades.

           En esta conferencia sugieroque hay otra vía más dinámica para la difusión global de la industrialización.Estasegunda víade trabajo intensivopara la industrializaciónse radicóprimero en Japón y fue seguido por otros países asiáticos, sobre todo después de 1945.Hoy en día,la mayor partedel empleo manufactureromundialse encuentra enlospaísesen desarrollo de Asia, especialmente en China e India, quetienen sus orígenes enesta ruta(ver Tabla 1). Aunqueelloescapó dela atención deLewis, sostengo que,si examinamosel proceso de difusióndurante los dosúltimos siglos, esta “vía Asiática Oriental” ha sidotan influyente comola “vía Occidental” descrita anteriormente.

Tabla N° 1 - El empleo manufacturero mundial, (1997)



Fuentes y notas: International Labour Organisation. World Employment Report 1998–1999 (Geneva: International Labour Organisation, 2002).Esta tabla toma a los países con más altos ingresos, considera alos 25 países que cuentan con un ingreso per cápita de 5.000 dólares o más, (excepto los cinco países exportadores de petróleo). Las cifras entre corchetes se refieren a c la participación de cada país industrializado, y al empleo de la industriamanufacturero en relación al total del empleo.

           La segunda propuesta de esta conferencia es que esta vía de industrialización ha generado su propia lógica decapacitación del trabajo para seguir una trayectoria distinta aldesarrollo económico en la economía mundial, una lógica que está centrada en la mejora de la calidad de la mano de obra, y que continuamente redefine y amplía el horizonte de las industrias de trabajo intensivo. La industrialización del trabajo intensivo ocurrió primero cuando las condiciones iniciales eran buenas y las circunstancias internacionales favorables.

           Apoyada en la difusión de la educación y una más fácil relocalización global de las industrias, la industrialización por trabajo intensivo se expandió en los países con opciones de desarrollo, sin embargo, incorporó relativamente a parte de la población educada y calificada en una fuerza de trabajo de nivel internacional con salarios competitivos. El desarrollismo como una “ideología de crecimiento” fue ampliamente compartido ypermitió a esta vía de industrializaciónprofundizar su ventaja tecnológica e institucional, así como canalizar los mejores recursos humanos para la fabricación.

Condiciones iniciales y factores que afectaron la calidad del trabajo

           ¿Por quéla industrialización de trabajo intensivo se inició en Japón y posteriormente enotraspartes de Asia Oriental? Parte de la respuestaa estapregunta se encuentra enlas condiciones inicialesque existieron enla región, y en las circunstanciasinternacionales específicas delasegundamitad delsiglo XIXque la hicieron posible. En esta sección seanaliza elprimer aspectode la pregunta.

           En su artículode1977, AkiraHayamidescribió lasdiferentestrayectoriasseguidas por Inglaterra y elJapón Tokugawa(1603-1868), como“revoluciónindustrial”y “revoluciónindustriosa”, respectivamente. Con sus diferentesmezclas de dotación de factoresysuponiendo que no tuvo lugar una transferencia de factores entreInglaterra yJapón,Hayamipensó que era natural que estos dos países, siguierandiferentes vías y que el país asiático explotaralospotenciales beneficios del incremento de la absorción de mano de obra.            El incremento de la absorción de mano de obraenel Japón Tokugawacomenzóenla agriculturade trabajo intensivo centrada en el cultivo del arroz. Después de lasegundamitad del sigloXVIII,esta estrategiase extendió alas industrias rurales. Los comerciantesrurales se dedicaronal comercioregional,mientras los dominiosfeudalespersiguieron activamentepolíticas para promoverla agricultura, el comercio y la industria, para obtener divisas “extranjeras”. Los agricultorestuvieron la oportunidadde llevar adelante explotaciones agrícolas y no agrícolas, los hogares rurales movilizaronmano de obra baratapara producir másen respuesta a lademanda delaumento de losingresos rurales. Este trabajoprotoindustrial de los hogares ruraleseramás que una extensiónde su estrategia deabsorción de mano de obra.Éste podía incluirel tejidoen el hogarpara los comerciantesruralesen un sistema de industria a domicilioo de trabajo artesanal, para fabricar, por ejemplo,sake.

           La protoindustrializaciónrural japonesa tuvoun claro impacto enel comportamiento demográfico. Latasa de sexosse corrigióa un nivelmás natural yla poblacióncomenzó a crecer. En virtud de laslimitaciones severas de tierra, laprotoindustrializaciónpermitióque el ingreso del hogar campesinoaumente.Aunque “la absorción del trabajo”se ha asociado con la agricultura , puede extenderseesta ideaa la capacidad protoindustrialde los hogares campesinos de incorporar mano de obra.

           ¿Existió tal vía de incorporación del trabajo en EuropaOccidental?Mendelha tenidoeste punto claramenteen mentecuando sugirióque deberíamosmirar el“desarrollode una industria de trabajo campesino intensivo”como“laprimerafase del proceso deindustrialización”.“Laindustria domiciliaria afectó las tendencias demográficas… sehizo posible quelos campesinosse multipliquenen sus pueblossinel correspondiente aumento dela superficiede cultivo”. La venta de estosbienes industrialesproducidosen las villas fuera delmercado localcontribuyótambién alcrecimiento del mercado. Mendelobservó quela protoindustrializaciónincorporóel excedente de trabajodurantelas temporadas bajasy le dio al hogar campesino la oportunidad de incrementarsus ingresos sin unamigración permanente. A diferencia delcrecimiento poblacional, la absorción demano de obrade la población existenteno aumentósustancialmente lademanda de los alimentos,pero fue liberandoalhogar de los constreñimientos dela tierra. Este fue un dispositivoclave quecontribuyó al aumento del ingreso per cápita ya la acumulación de capital.

El Japón de Tokugawa

           Sin embargo, más allá dela protoindustrialización y la migración, hubo otras diferencias. La tierra eraescasaen Japóny habíapoco espaciopara el pastoreo. El arado y eltransporte de animalesfueronutilizados, pero la tierrarara vez estuvo disponible para la producción de carne, productos lácteos,o lana.La agricultura japonesase concentró enla mejorade los rendimientos anualesde los cultivos por unidad de tierra, el uso detrabajo humano, abono, semillas y herramientasagrícolas.La preocupaciónfue menor porel capitalfijo ola venta de tierras, y mayor el interéspor el desarrollode la tecnologíade trabajo intensivo y las instituciones de incorporación de mano de obra.

           El hogarylaaldea jugaron unpapel clave enla localización del trabajo. El mantenimiento delaie , lalínea familiar, yla maximización delbienestar desusmiembros fue más importante quela búsquedade un bienestar individual para una mejor vida. El comercio de los bienes agrícolas,la migración temporal, y el empleoen los hogaresfomentaron dealgúnmodo una localización flexibledel trabajo en loshogares rurales. Dado que el númerode días de trabajopara el cultivode arrozera mayor, y que la productividad del trabajose mantuvo enun nivelrelativamente bajo, los agricultores tuvieron que trabajar duro por pequeñas ganancias. En Japón fue más fácil que en Europa Occidental promover la protoindustria por el trabajo a destajo tal como Thomas Smith lo documentó.

           El sistema deimpuesto a la tierra, los patrones de tenencia de la tierradentro de la villa, y la crecientemonetización de la economíase combinaronyreforzaronel desarrollo de unacomplejadivisión del trabajodentro del hogar, posiblementea costa deuna divisióngeográfica del trabajoy el beneficio dela migración.Como resultado, se asumió prioritariamente,un esfuerzo para desarrollarmúltipleshabilidades coordinadas, en lugar desu especialización e individualización.La mejoradela calidaddel trabajotomó unadirecciónespecífica de adaptarsea este tipo de instituciones.

           Por el contrario,la experiencia europeaoccidental que implicóel comercioa larga distancia, Estadosfiscalesmilitarizados, el crecimiento urbano y la migracióndel campo a la ciudad alentóla tendencia aobteneruna mejoraen la calidad dela mano de obraa partirde la especialización geográfica y la monetización.Mientras que la protoindustriadel Este asiático creció al ritmo de un mayor desarrollo dela economía familiarcampesina, en Europa Occidentalla combinaciónde la agricultura y la industria domésticafue reemplazada gradualmente por la división del trabajoa través del mercado. Especializacióny habilidades individuales se acumularon y difundierona través de los gremios de artesanos urbanos, mientras que su principal competidor la industria rural, se fue apagando Y convirtiéndose en un consumidor neto de la innovación tecnológica.

           Por otra parte, cuando ThomasSmithdescribió elsentido del tiempopara los campesinosde Tokugawa,estaba preocupadodela ideología quesustentaba ala producción.“El tiempo era considerado comofugaz yprecioso,un gran valor moral, atado a un uso productivo. Los agricultoresrealizaron esfuerzos para coordinar los trabajos y superar las limitaciones naturales con el hábil uso de variaciones tempranas y tardías. Sin embargo, nada de esta ingeniosidad, fueen beneficioindividual de lo individualista. El tiempo noera una posesiónpersonal, pertenecíaprincipalmentea las familias, a través de ellos, a losparientes,vecinosy villas”. De hecho, la“industria” podía ser generada poruna variedad de motivos, la mejora en la calidad del trabajo fue producida por cualquier propósito ya sea familiar o colectivo,por la búsqueda de una recompensa material o bien una satisfacción individual ocolectiva.

           Un problemaimportanteen el modelo deLewis es que ignoró la vital importancia de laprotoindustria en el desarrollo económico. Lewis familiarizado con parte de África y el Caribe y la revolución industrial en Gran Bretaña, no observó en ninguno de estos casos gran cantidad de campesinos hilanderos y tejedores,quienes eran ingredientes esenciales de la economía del Esteasiático. Enel modelo de economíadual de Lewis, el empleo protoindustrialestabaincluido en elsector tradicional(economía de subsistencia o no capitalista), y por lo tanto excluido delsector de la industriaurbana que era elmotorde la industrialización.Este supuestofue sostenido sin considerar la dotación de factores de cada paísy su posiciónen la economía global. Mientras que,síreconoció laimportancia del aumento de la productividad del trabajoen la agricultura tradicional, cometió un error critico en la aplicación de la visión de los economistas políticos clásicos a los países en desarrollo con sofisticada protoindustria.

Dotaciónde factores ver sus instituciones

           En la literatura sobreel desarrollo económico de Europa Occidentalantes de la industrialización, se cree que sondos los factoresimportantes enla promoción del crecimientosmithiano.El primero es elequilibrio entrelos factores de producción, especialmente entre la tierray el trabajo.El segundo son las institucionesque apoyan elcrecimiento del mercado, incluidosel mercado de materia prima y el mercado de factores como de la tierra, el capital y el trabajo.

           North y Thomasargumentaronque los cambios en losprecios de los factores como la tierra yel trabajo, fueronla base esencialparael proceso de crecimientosmithiano, en el quese desarrolló la división geográficadel trabajo. El progreso económicoprocedióde la inclusión denuevas áreas dentro de los mercadosnacionalese internacionales, a través delasentamiento humano y dela incorporación de nuevas tierras, resultado delcrecimiento del comerciointerregionalentre las áreas ricas en recursos y con abundante mano de obra. Hubo momentosdurante los cuales la poblacióncayó en relación conla tierra, cuando se hicieroncambios institucionalesimportantescon el fin decanalizar losrecursos paraun uso más productivo, reducirlos costos de transaccióncon mejorinformación,menos riesgos, y conderechosde propiedad seguros. Lo centraldeeste procesofue el establecimiento delos derechos de propiedad privadaa través del cercamiento de las tierras comunalespor los señores y el crecimientodel mercado de tierras.

           En la teoría original propuesta,la relaciónentre los cambios de precios de los factoresy la respuestainstitucionales vagamente definida. Los cambios enlos preciospueden conducir o no a un crecimientosmithiano, dependiendo tanto del tipo de recursosinterpuestosen el mercado(la plata del Nuevo Mundo, la incorporación denuevas tierras, o en Europa con el descubrimiento del carbón) yel grado en los cuales se mantuvieronestables y bajoslos costos de transacciónpor la acción de regímenes políticosnacionales e internacionales.Por otro lado, pueden o no ocurrircambios institucionales, en función de las circunstancias políticaso delambiente económicoque los rodea.

           La reciente historia económicaasiáticasugiere queun grado decrecimiento smithianosimilares observable enel Este de Asiay Europa Occidental, a finales del sigloXVIII, lo que significa queambas regiones tuvieron “condicionesiniciales”suficientemente altas para la industrializaciónde trabajo intensivo.Mientras que estasobservacioneseran debatidas, la discusión se centró enla dotación de factoresyel desarrollo institucional.Una de lasvirtudes delenfoquede KennethPomeranz, es que establece en su teoría, de La Gran Divergencia, la separación de los dos elementos, yseleccionóel cambio relativo de los precios como la fuerza impulsoradetrás de la formación de la economíacapitalista mundial. Una“estrategia”que dio a conocer Pomeranz, fuela de dejar de ladolos límites territorialesconvencionalespara identificartreso cuatro“regionescentrales”para la comparación.Por lo tanto, él fue capaz de verque no hay unadiferencia significativa entre EuropaOccidental yla regióncentral deChina,por ejemplo;en los términosde grado en el cual se desarrolló la división del trabajo. Una vezque confirmamos lapresencia deun crecimientosmithianoenel Japón Tokugawa, en la región baja del Yangtsé en China, y el Norte dela India, así como en Europa Occidental, somos capaces de discutirhasta quépunto estas regiones“centrales”avanzadaslograroncanalizar los vastos recursos para un uso productivo y reducir los costos de transacciónsin elacompañamiento de las variacionesdel desarrollo institucionalde Europa Occidental, en particular,sin el establecimiento de los derechos de propiedad privada.

           ¿Qué tipo deinstitucionesfuncionaron en Asia Orientalcon una dirección semejante seguida por el régimen europeo tales como derechos de propiedadprivada y el sistemainterestatal?A nivel internacional, el sistema tributario comercial aplicado enChina durante el sigloXVIII, por ejemplo, proporcionóunambiente relativamentetranquilo parael comercio, con un grado derespeto mutuoentre China y otros Estados. La respuesta japonesa fue manejar el comercio a través de los puertos designados, pero la importación de conocimientos tecnológicos y de gestión desdeChina continuó durante todo el período Tokugawa. A nivel estatal, China y Japón difirieron sustancialmente. Fiscalmente, el Imperio chino era un Estado relativamente pequeño, y el mercado era menos regulado que en la Europa continental y el Japón Tokugawa. Este último por su parte, tuvo un Estado fuerte, con una extracción de una parte mayor de excedentes agrícolas que su contraparte europea. El mercado interno estuvo altamente regulado y el transporte interior fue poco desarrollado, pero la paz y la estabilidad fueron hechas con bajo riesgo y costos de transacción que no requirieron de un código elaborado de leyes. En resumen, si bien no existe un patrón común de desarrollo institucional en Asia Oriental, no es difícil encontrar instituciones análogas al sistema europeo.El establecimiento de derechos de propiedad privada es solamente uno de los varios caminos para proveer los cimientos institucionales del crecimiento de smithiano.

Regímenes de valor y metas de bienestar

           Además de la dotaciónde factores y lasinstituciones,la mejora dela calidaddel trabajodependió también de lapercepción delos objetivosde bienestar delas personas; algoque pudo diferirentre lospaíses.Existieron diferentesregímenesde valordetrás delas percepciones sobre las metasde bienestar. ¿Cómo éstas influyeron enel crecimientosmithiano?, esunárea relativamente poco desarrollada en lasinvestigaciones.

           Solo recientemente los diversos tipos de índice de desarrollo humano(IDH) han sido construidos y empleados por los historiadores. Eltipo más simple deIDH esun promedioaritmético detres índices: el ingreso percápita, la mortalidad infantil y la tasa dealfabetización.Si tuviéramos queutilizar éstos comomedida del bienestara finales del siglo XVIII, podríamos encontrar que cada región central concede diferente importancia a cada una de estos índices.

           SusanHanleysugirió que elJapón Tokugawavaloró másla higieney limpieza. Otrasregiones avanzadasde Asia orientalpodrían habervalorado más la alfabetizaciónque el ingresoper cápita,mientras queen la regióncentraldel Sur asiáticoésta fue bastante menos apreciada.Hablandocomparativamente, los objetivos básicosde desarrollo humanosecompartieron entrelas diferentesclases sociales del Japón Tokugawa, a pesar de las diferencias sociales. En tanto, en la Indiala divisiónde castaspudo haber dado lugar dentro de la sociedad a un mayor grado de diversidad enlas metasde bienestar. Los regímenes de valor menos igualitarios de Europa Occidental bien pudieron ser más consistentes, con la división del trabajo y el crecimiento del mercado que aquellos más igualitarios. De este modo varios tipos de crecimiento smithiano podrían haber surgido como resultado de diferentes tipos de régimen de valor.

           Los factoresinternacionales podíanafectar a estos regímenes de valor. Un país quequisiera el poder military navalpara una expansiónterritorial odescubrirel Nuevo Mundo habría tenido unrégimen devalor diferentea un país queprefirierala paz, el cerrarse,y negarse a las oportunidades empresariales. Sería un error realizar un juicio sobre un particular régimen de valor para un desarrollo económico usando otro régimen valor, especialmente si este es más tardío. Si el mundohubiera dejado de existiralrededor de1820, habría vistocomo los diferentesregímenesde valorayudaron a producirdiferentestipos de crecimientosmithianoalrededor del globo. Por otra parte, los regímenes de valorno necesariamenteconvergieron tan rápido conla tecnología o lacultura material. El ritmo lento de cambio esimportantepara nuestracomprensión sobre las diferentesformas en las quela calidad del trabajo ha sido mejorada en el tiempo.

           En resumen, Japón y otras regionescentrales deAsia Orientalsiguieron uncamino de desarrollo quelos preparópara una industrialización intensiva de trabajo. A mediados del sigloXIX,Japónestaba mejor preparadoque China. Por otro lado, estavíacareció de experiencia en innovación institucional parala acumulación de capitalyno estaba preparada para una tecnología de recursos intensivos.Elpotencial para el desarrolloeconómico de la regiónno se puede medirpor el grado decrecimientode smithiano o porel nivel delos salarios realessolamente.Las condiciones inicialespara la industrializaciónde la regiónerandependientes de sus trayectorias (path-dependent).

La industrialización de trabajo intensivo, 1850-1945

           La idea de la “gran divergencia”, que las dotaciones de recursos y el precio de los factores de la economía atlántica fue distinta del resto del mundo, añade una nueva dimensión a nuestra comprensión de la industrialización intensiva de trabajo en Asia Oriental.

           En primer lugar, contribuye a señalar los dos factores más importantes: el fácil acceso al carbón y la disponibilidad de vastos recursos en América del Norte, que direccionaron la subadel salario real en Europa Occidental y América del Norte, especialmente desde la segunda mitad delsiglo XIX (ver Tabla 2). En vista de ello, esto poco tiene que ver con la discusión de la literatura de la historia del Asia moderna y del “impacto Occidental”, colonialismo o imperialismo. Sin embargo, el cambio de la economía atlántica hacia una economía de salarios altos fue un factor importante para la difusión de la industrialización; que dio lugar a Japón y después China a utilizar su mano de obra barata para capturar un mercado gigante de consumidores asiáticos. Sin la gran divergencia, la brecha salarial no se habría ampliado tan rápido como lo hizo y la competencia de salarios bajos en todo el mundo habría continuado en el tardío siglo XIX, haciendo la especialización regional más difícil.

Tabla 2.Comparaciónde PBI percápita, 1820-1950: Este y Oeste (Dólares internacionales 1990)

           Fuentes y notas: Angus Maddison, The World Economy: A Millennial Perspective (Paris: Development Centre OECD, 2001), 264 - 206, complementado conAngusMaddison, Chinese Economic Performance in the Long Run (Paris: Development Centre OECD,1998), 158y Angus Maddison, Monitoring the World Economy, 1820–1992 (Paris: Development Centre, OECD, 1995),196 y212.Las cifras dediferentes fuentessólo secorresponden aproximadamente, unos a otros. †1932.

           Un supuesto subyacente de la estrategia de industrializaciónde Asia Orientalfue quelasoportunidades parala emigracióndesde Asia aOccidente fueron bastantes limitadas.Desde el siglo XIX, la inmigración asiáticaa América del Nortey Australasiafueseveramenterestringida. La tabla3sugiere queel flujo de inmigrantesasiáticos se desalentó por la restricción de la entrada demujeres. Luego del fin del Acuerdo deCaballeros con los Estados Unidosen 1907, el gobierno japonés insistió enque a los japoneses estadounidensesse les permitiera llevar a sus parejas a los Estados Unidos. India y Chinafueron menos capaces deayudar a susinmigrantes. El efecto de unapolítica de inmigraciónrestrictivapodríaser interpretadacomo el catalizadorque habría acelerado el cambio a una economíade salarios altosyposibilitóel caminoa la industrializaciónintensiva de trabajoen el Este asiático.

           En segundo lugar, los dos factores “contingentes”(carbón y América del Norte) tuvieron poco quever con la cienciay la tecnología.La aperturade Américadel Norte, hizo por supuesto posible esas ganancias inesperadas, pero el puntocrucial desdela perspectiva del Este asiático fue que lasinnovacionesde la revoluciónindustrial, tales como máquinas de vapory los avances enla ingeniería mecánica, no estabanculturalmenteo ecológicamentevinculados aOccidente.Eranuniversalmenteaplicables.De hecho,para los estándares de un siglo después, la economía británica durante la Revolución Industrial no fue una economía de salarios altos y podría decirse que su dotación de factores se asemejaba más a la asiática que a la Europa occidental.

           Por supuesto, las propiasganancias inesperadas generaron un mayoravance tecnológicopara hacerla tecnología industrialmás eficiente ymejor adaptadaal ambienterico en recursos. Cuando la MisiónIwakura visitó Europa y los Estados Unidos a principios de 1870, reconoció que la maquinaria, el sistema de fábrica, y los ferrocarrilesque operaron en Occidenteeran demasiadocapital intensivopara su introduccióndirecta alsuelo japonés. PeroJapón pudo hacer ajustes, tales como el reemplazo deacero por madera en eltelar a vapor,sin menoscabar latecnología.Así, desde mediados del siglo XIXlasinnovacionestecnológicasindustriales yorganizacionales estuvieron disponibles para elEste asiático, mientras que al mismo tiempolas economías occidentales más avanzadas comenzaron aoptar por comercializar internacionalmente bienes de trabajo intensivo.

           En tercer lugar, la industrialización se difundió más allá de Occidente desde finales del siglo xix no porque fuera un producto de Occidente sino porque adquirió un carácter cultural neutral, que trascendió las particularidades políticas y sociales occidentales. La tecnología de base científica, y no la asignación de recursos, fue el vínculo vital que abarcó una variedad de culturas e instituciones. Junto con las iniciativas de los intereses del sector financiero y de servicios, la tecnología basada en la ciencia anunció una transformación global que incluyó la rápida urbanización y modernización de los valores y normas sociales en un idioma culturalmente neutral, que convenció a la gente de los méritos de la industrialización en las diferentes civilizaciones.

Tabla 3. Proporción de mujeres migrantes a los Estados Unidos, 1820–1928 (%)

Fuente: Donna Gabaccia, “Women of the mass migrations: from minority to majority 1820–1930”,enEuropean Migrants: Global and Local Perspectives,coords. Dirk Hoerdery Leslie P. Moch (Boston: Northeastern University Press 1996), 92.

           El papel de la tecnologíabasada en la cienciaen la historiaglobal del siglo XIXdebe evaluarseno sólo entérminos deaumentode la productividad,sino también enel contextode la difusiónintercultural.Después de haberescapado en gran medidaal dominio colonialoccidental,a finalesdel siglo XIX,el Este asiáticosurgió comola única región capazde experimentar con tecnologías de punta en una cultura neutral. Aunque el tamañode la producciónindustrial de la regiónera relativamentepequeño, eléxito de la tecnología basada en la ciencia en el Este asiático fue crucialpara probar la expansión globalde la industrializaciónen el siglo XX.

El Japón de pre guerra

           En Asia, la industrialización moderna se inició durantela década de 1850cuando la India, en Bombay, comenzó el hilado de algodón a máquina.En Japón se continuó durante las décadas de 1860 y1870. Amboscasos involucraronla transferencia directa detecnología e institucionesoccidentales. Sin embargo, para 1880 el Gobierno Meijireconoció quela abundante yrelativamente buenacalidad dela mano de obrajaponesa erauna ventaja comparativaparala industrialización. Japón produjo una amplia gama debienes industrialesmodernos, tales como textiles de algodón barato ymáquinas de fabricación defideospara satisfacer las necesidadesculturalesde Asia. Al hacerlo, se basó enlas instituciones tradicionalesque aumentaronla calidaddel trabajo. Esta estrategiafomentóel uso dela tecnología tradicional de trabajo intensivo, la modernización de la industria tradicional, y la adaptaciónconscientede la tecnología occidentala las diferentes condicionesde dotación de factores. A la vía japonesa la hemos llamado “industrializaciónde trabajo intensivo”, porque absorbió más plenamente el trabajoy dependiómenos de la sustitución de capital por mano de obra, tal como fue en la ruta occidental.

           La historiografía tradicionalsostuvo queel Japón Meijise industrializóporque tuvo mano de obrabarata y dócil. Perola mano de obra barata en el sentidonominal no explica por qué en el siglo XIX,Japón estaba más plenamente industrializadoque cualquierotro país delmundo no europeo. Mano de obra barata y de baja calidad han sido usualmente asociadas al fracaso de la industrialización, porque su baja productividad hace que los bienes sean internacionalmente caros y con poca competitividad en el mercado internacional.

           El punto es que el Japón Mieji tuvo mano de obracompetitiva a nivel internacional. Los salariosjaponeses no eran nominalmentebaratos,pero sí lo fueron en relación a sueficiencia.El salariode una joven trabajadora en una fábrica textila finales delsiglo XIXpodría haber sidoun sextodel salario inglés, pero la brecha de productividadera más pequeña. Porque el mercado internacional de trabajo era imperfecto, la demanda y oferta interna determinaron los niveles salarialesjaponeses, mientras que la calidad del trabajo estuvo determinada por el hogar campesino, principal fuente de suministro. Puesto que la tierray el capitaleran escasosen relación al trabajo,la mano de obra baratase mantuvohasta que el capitalse hizo másabundanteun poco antesde la 1°Guerra Mundial, y los industriales trataron de minimizarel costo del capital. A diferenciade las economías occidentales con salariosaltos, la tecnologíautilizadaen Japóndurante este períodoestuvo dirigida a un uso máximo y efectivo de la mano de obra donde quiera que el capital y el trabajo fueran sustituibles.

           Además, Japón fue abrumadoramenterural hastadespués de la SegundaGuerra Mundial.En 1940 sólo el 38por cientode la poblaciónvivía en ciudades, cantidad muy pequeña en comparación con Europa Occidental en una etapa similar de desarrollo. Latasa de urbanizaciónen Gran Bretañasuperóel 48 por cientoen 1840yel 65por ciento en1870, mientras que el “estándar europeo” fue del 31por cientoen 1840 ydel 45por cientoen 1870. En otras palabras, la mayoría de la industria japonesa fue industria artesanal modernizada predominantemente situada en áreas rurales. A comienzo de ladécada de 1930,la industria manufactureraniponatuvo un pequeño rápido crecimientodel moderno sector urbano, y un gran crecimiento lento peroconstante modernizador del sector rural.

           ¿Por qué fue tan crucial la modernizaciónde la industria rural? Dada labrecha tecnológica, la abundancia de mano de obra baratayla escasez de capitalhicieron sensible aJapónpara reducir al mínimoel costo deconstrucción de infraestructura urbanay especializarse enla producciónrural de bienes industrialesdebaja tecnología. La mayoría delos bienes industrialesproducidos enel Japón Meijieran de carácter hibrido.Los hilados de bajos recuentoseran producidos en las ciudades en modernas fábricas de algodón; mientras que las trabajadoras rurales tejían a mano el mismo hilo hecho por las máquinas en telares tradicionales mejorados, y más tarde en telaresmecánicos. Estos últimos erancompetitivos a nivel internacional. En elJapón de la preguerra, el hogar campesinocontinuóla combinación de agricultura con trabajo industrial, y liberó relativamente pocos miembros de la familia como trabajadores eventuales. Fueestedesarrollo paralelo y entrelazadode los sectoresmodernosy tradicionalesel queaseguróla competitividadinternacional de los productos textiles japoneses y de las otras industrias exportadoras.

El comercio intra-asiático y el imperialismo

           Para comprender el potencialde la competitividad de la mano de obraa nivel internacional, un país tiene que ser capazde exportarbienes de trabajo intensivo competitivo.Entre 1860 y1938, Japón fue más omenos capaz deespecializarse enlaexportaciónde bienes industrialesde trabajo intensivo y en la importación debienesde capital intensivoy productos primarios, aumentando así supotencial decrecimiento a través dela explotación delos beneficios del comerciointernacional.La figura 1 muestrael lugar de Japónen el comercio mundialentre 1900 y1930de una maneraesquemática.

           Varias condiciones internacionalestuvieron queser satisfechaspara que esto ocurra. Bajola dominación occidental, y el colonialismo en particular, el régimen de“libre comercio forzado”,surgió en Asia yla mayoría de lospaísesfueron incorporados dentro dela economía internacional.Las redescomerciales,tales comolas chinas de ultramar, desempeñaron unpapel vitalen la identificación delos proveedores yconsumidores de bienesindustrialesasiáticos.

           La política industrial japonesa ayudó a asegurar que la tecnología occidental fuera rápidamente empleada para incrementar la producción industrial. Sobre todo, la industrialización de mano de obra intensiva en Japón, necesito la presencia de dos tipos de socios comerciales: unpaís avanzado que se especializara en la industriade capital intensivoyun país en desarrolloque se especializara enla producción primaria.



Figura 1. Japón, el comercio intra-asiático y el comercio mundial, c 1900-1930.

Nota: cm. Se refiere a bienes manufacturados de capital intensivo, lm. Se refiere a bienes manufacturados de trabajo intensivo, y p.p. se refiere a los productos primarios. Desde finales del siglo XIX la India exportó hilo de algodón a China en grandes cantidades, pero a partir de finales de la década de 1910, este fue sustituido por las exportaciones de algodón en bruto. China exportó una pequeña cantidad de tejidos de seda a su vez.

Fuente: Adaptado de KaoruSugihara, AjiakanBoeki no Keisei to Kozo[Formation and Structure of Intra-Asia Trade](Kyoto:MineruvaShobo, 1996), 36.

           Durante los siglos XIX yprincipios del XX, el mercado internacional en Asia Orientalfue formado porun patrón de consumo diferente al de la economía atlántica. Los salarioseran más bajosy el tipo debienes de consumo masivo, todavía en expansión, fueron diversos.Las industrias tradicionaleshabíansuministradoeste mercado.A principios del sigloXX, la producción más eficiente deestos productosdioa la industriajaponesa moderna emergente una ventaja competitiva enAsia.Las exportaciones japonesasa Asiaincluyeronuna amplia gama deproductos. La mayoría de ellosse hicieron a gusto de los consumidores locales.Los fabricantes japoneseseran más capaces decompetir conlos fabricantes nacionalesen los países asiáticosque las empresasoccidentales.Para los constructores japoneses, el mercado asiáticoa menudoera tan importante comoel mercado internoen términos de volumen.Su granpoblación de consumidores potenciales permitió que los fabricantes japonesesdesarrollaran un mercado internacionalde bienesde trabajo intensivos en Asia más fácilmente, que el quelos fabricantes alemanespodríanhaber desarrollado en Europa.

           Al mismo tiempo, Japón necesitaba desarrollaruna complementariedad comercialporque muchas de susnuevas industriasdependían dematerias primas y energía externa.Al igual que el"golpe de suerte" de Inglaterraqueobtuvocombustible ymaterias primasdesde el Nuevo Mundo, Japón necesitó unde unproductor primario no competitivo importador debienes de trabajo intensivo, o un "golpe de suerte", o ambos, paramejorar su estructuraindustrial con respecto a la vía de lamano de obra intensiva. Esto se produjocon la colonizacióndeTaiwánen1895y Coreaen 1911.Enambas coloniasJapónintrodujoreformascon amplios alcancese iniciativasde mercadoque aumentaronlos excedentes agrícolaspara el consumo doméstico, tales como la importación de arroz y azúcar de tierras intensivas, y creóun mercadopara la industriaexportadora Japónfue capaz de utilizarel comercio coloniala sufavor, obteniendoimportaciones baratasde alimentos y otrosmateriales, mientras que suprimió la competencia industrial de salariosbajos.

           En el contexto regionalde la industrializaciónde trabajo intensivo, hubo transferencia tecnológicarelativamente librede Japón aChina.Después de1912, aumento la competencia en el Este asiático cuando China comenzó abuscarla industrializaciónpor sustitución de importaciones. Japón,junto con EstadosUnidos y Europa,fue unade las principales fuentesde inspiraciónde los industriales yempresarios chinos. La tecnología japonesafue transferidatambién aCorea y Taiwán. Cuando los fabricantes chinoscapturaron el mercado interno delpañolisode algodón, las exportaciones japonesasse desplazaronaproductosde mayor calidady también aumentaron las exportaciones demaquinaria textil. En otras palabras, había espacio para una mayorespecialización dentro dela industrialización de trabajo intensivo. Este contextode entreguerrasfueel trasfondo dela teoríade desarrollo económico llamada “los gansos salvajes voladores” oflyinggeese.

           En ese momentoGran Bretaña noeraantagónicaal desarrolloindustrial deJapón yviobeneficios encomerciar con el mismo y la expansión de capitales y serviciosen Asia. Los japoneses aprovecharon el orden colonialoccidentalen Asiapara promover susobjetivos económicos. Su imperialismo se convirtió durante las décadas de 1920, y en 1930 enuna partesignificativadel orden y la necesidad de obtenermaterias primas y energíapara la industrializacióny se convirtieron en el fundamento para el ataque japonés durante la guerra del Pacifico.

Definir la industrialización intensiva del trabajo

           Ahora tenemos que aclarar nuestra definición sobre el termino industrialización de trabajo intensivo. En primer lugar, este análisis utiliza las categorías de industria de capital intensivo y de industria de mano de obra intensiva en términos relativos a tiempo y espacio. Por ejemplo, a pesar de ser mucho más intensiva en capital que la industria de tejido tradicional, a finales del siglo XIX,las modernas fábricas textiles japonesas tenían más mano de obra intensiva que las industrias pesadas alemana y norteamericana. Además, las fábricas textiles de algodón inglesas eran relativamente de capital intensivo, en primera mitad del siglo XIXpero progresivamente se convirtieron en una “vieja industria” vista como de mano de obra intensiva en el siglo XX.

           La categorización propuesta es útil para la identificación de la dirección general de la innovación tecnológica e institucional de cada país o región. Por ejemplo, las industrias químicas y pesadas requirieren del desarrollo de instituciones financieras para financiar importantes inversiones fijas, mientras que las industrias de trabajo intensivo se enfocan más en la contratación y capacitación de la mano de obra. La diferencia a menudorefleja las condiciones de la dotación de factores; en principio, las economías de salarios altos desarrollan industrias de capital intensivo, mientras que las economías de bajos salarios desarrollan mano de obra intensiva. El desarrollo de las industrias de trabajo intensivo necesita algunas industrias de capital intensivo, mientras que las condiciones de crecimiento de la población y la oferta de trabajo pudieron alentar a las economías de salarios altos a desarrollar industrias de trabajo intensivo. Sin embargo, la diferenciación es útil para identificar las lógicas específicas de industrialización en cada país o región.

           En segundo lugar, la mejor manera de reconocer las diferentes vías de la industrialización es estudiar la estructura comercial de un país o región. El desarrollo de la industria moderna implica el despliegue de maquinaria moderna y una mayor entrada de capitales y, por lo tanto, una relación superior entre el capital-trabajo y capital-producto. También implica la sustitución del trabajo por capital o maquinaria, y la desaparición de algunos trabajos artesanales. Por otro lado, la resiliencia de la industria tradicional y la prevalencia de las industrias de pequeña y mediana escala han sido reconocidas en la literatura sobre la proto-industria. La industria moderna destruyo algunas industrias tradicionales (por ejemplo, la del hilado a mano), mientras que otros tuvieron experiencias mixtas (por ejemplo, el tejido).

           En el hogar campesino el tejido a mano sobrevivió por un tiempo con el uso de telares y mano de obra barata del propio familiar, antes de que la brecha de productividad con los telares mecánicos se hiciera demasiado grande. El sector fue a menudo crítico para la etapa inicial de la industrialización. La mejora de la productividad en el sector tradicional, con el uso denuevos insumos industriales, como en el caso del tejido, incrementó la demanda de los consumidores y la demanda por productos provenientes de las hilanderías modernas. De hecho, el desarrollo paralelo de la industria moderna y la industria tradicional es una de las principales características de la industrialización Meiji. Los centros locales de telares manuales no siempre se extinguían; los telares manuales mejorados fueron reemplazados gradualmente por los telares mecánicos, y en muchos lugares la industria tradicional se transformó a sí misma en una industria de pequeña escala que todavía constituye hoy una parte de la industria japonesa.

           Aunque parece evidente que la industria de pequeña escala tuvo una relación inferior capital-trabajo y una relación capital-producto más baja que en la industria de gran escala, no siempre fue el caso. La experiencia de la posguerra indica que el sesgo de una política hacia la industria pesada pudo fácilmente forzar a la industria de pequeña escala a la adquisición de maquinaria cara, obsoleta y con una alta tasa de interés, mientras que las empresas más grandes y poderosas pudieron disfrutar de la importación de eficientes máquinas extranjeras y con mejores condiciones de crédito. Durante la industrialización de la pre-guerra, muchas industrias tradicionales probablemente eran ineficientes y sufrieron de una relación entre capital y trabajo más bien alta, especialmente si estaban localizadas donde la maquinaria y el capital no estaban fácilmente disponibles. Por lo tanto, los datos de la relación capital-trabajo ofrecen datos útiles, pero no son una guía definitiva para comprender la dirección la innovación tecnológica e institucional en cada país o región.

           Podemos identificar mejor la dirección de la industrialización si analizamos las tendencias de tiempo largo de las estructuras de comercio exterior de cada país. La mejor señal de la industrialización de trabajo intensivo se muestra cuando un país exporta bienes de mano de obra intensiva e importa capital intensivo, generalmente en la fase inicial de la industrialización. Ese país podría seguir siendo exportador de bienes de trabajo intensivo sin mejorar la calidad de la mano de obra, o evolucionar en la vía del desarrollo de trabajo intensivo basado en una mano de obra más calificada y educada que mejore progresivamente el carácter de los bienes exportados. Si eso ocurre, la estructura comercial del país comenzaría a parecerse más a un país con industrialización de capital intensivo, pero eso no significa necesariamente que su competitividad proviene del uso del capital. Más bien, la competitividad internacional podría provenir de la calidad del trabajo.

La mejora de la calidad del trabajo

           Mi último comentario es importante para nuestra comprensión del carácter de la industrialización de trabajo intensivo antes de que se produzca la educación de las mayorías trabajadora. ¿Cuáles fueron los factores determinantes de la calidad del trabajo y cómo mejoraron con el tiempo? Volvamos al caso del Japón de la pre guerra para revisar el proceso.

           Primero, el trabajo contratado en el campo era de una calidad relativamente buena. El hogar campesinode Tokugawa tuvo un incentivo para mejorar sus capacidades económicas y sociales, con altos niveles de estabilidad social, lograda durante un largo periodo de tiempo. La acumulación de capital humano, especialmente el de las habilidades generales, gerenciales e interpersonales relacionados con el control de su entorno inmediato y la administración de la comunidad del pueblo, se convirtieron en un valor agregado de la sociedad japonesa y contribuyó al lento pero constante progreso económico. El camino del desarrollo japonés después de la Restauración Meijise mantuvo en gran medida con estas características. Hubo un canal de mejoras de las capacidades dentro de la sociedad, y el desarrollo de las ideologías y las instituciones estuvo esencialmente dirigidohacia la creación de un orden que lo promoviera.

           En segundo lugar, la gestión de la mano de obra tuvo un papel importante en la mejora de la calidad del trabajo. En las fábricas de algodón, había muchos tipos de premios o bonificaciones disponibles para alentar a los trabajadores. El desempeño individual fue a menudo publicitado y se alentó a los trabajadores a competir entre sí a nivel grupal. Estos incentivos, no eran de ninguna manera originales, pero la mayoría de los trabajadores respondieron con entusiasmo. Por ejemplo, la mayoría de las fábricas informaron que muchos de los trabajadores (70 o 80 por ciento en algunas fábricas) recibieron premios por presentismo.

           Una trabajadora demostró esta actitud, cuando le preguntaron por qué sus compañeros de trabajo no descansaron en el tiempo de descanso, a lo que ella respondió: "Nadie se toma un descanso, porque no es agradable ser vencido por los otros". Esta reacción es inusual en una etapa temprana del desarrollo económico. Los trabajadores japoneses estaban dispuestos a mostrar su aceptación tanto a las nuevas reglas como a los más relevantes valores de la comunidad fabril.

           El paternalismo industrial fue ampliamente aplicado, incluíaclases de lectura y escritura, la ceremonia del té, arreglos florales, cocina, y moralidad. Algunas fábricas practicaron el control de la ropa de los trabajadores o requirieron el reporte de sus gastos personales. Otros alentaron el mantenimiento de revistas que se publicaban en los boletines de las fábricas, llamadas “Amigos Operativos” o de nombres similares. Sin embargo, la mejora de la calidad de la mano de obra, no produjo directamente un gran impacto en la productividad del trabajo. Cuanto más alfabetizado, más consciente de la higiene y más disciplinado fuera el trabajador, más capaz sería para desempeñar sus tareas, pero sus habilidades a menudo siguieron siendo básicas, al menos para la mayoría de los trabajadores en la planta de producción. En el camino, sin embargo, los esfuerzos de los gerentes dieron como resultado un mayor sentido de dignidad para el trabajo no calificado y un gran sentido de respeto a los valores sociales modernos. Esto elevó el perfil social de las fábricas de algodón, como un lugar para trabajar y facilitó la contratación de las hijas de los hogares rurales decentes. Esencialmente, ésta fue la solución japonesa al problema de reconciliar la necesidad de mano de obra no calificada (y a menudo manual) con el desarrollo humano durante la industrialización.

           En tercer lugar, la educación formal desempeño su papel. En 1905, el 57 por ciento de la población en edad de trabajar no había terminado la escuela primaria, mientras que el 42 por ciento había completado únicamente la escuela primaria; en 1935, las proporciones eran siete por ciento y 82 por ciento, respectivamente. En 1930, más del 90 por ciento de los trabajadores industriales completaron la escuela primaria. Sin embargo, tenemos que mirar más allá de la educación formal para comprender las ideologías e instituciones que apoyaron todo el proceso de industrialización. El notable desarrollo de la educación formal japonesa en el siglo XX, institucionalizó el canal de mejora de las capacidades que se había establecido por siglos, en lugar de haber creado otro.

           Nuestros resultados sugieren que el trabajo debe ser interpretada como un factor de la producción, en el cual su calidad fue cambiando constantemente y con frecuencia mejorado. A lo largo de la historia del capitalismo, las condiciones de dotación de factores establecen las condiciones bajo las cuales la innovación tecnológica e institucional tuvo lugar. El razonamiento es que el trabajo funcionó, no como el capital, sino más bien como la tierra, cuyo valor ha cambiado, dependiendo de si su calidad se ha mejorado, mantenido, o agotado.

La difusión de la industrialización de trabajo intensivo posterior a 1945

El debate de posguerra sobre la estrategia de industrialización

           La industrialización en Asia se aceleró después de 1945. El factor individual más importante fue la descolonización, que llevó a la mayoría de los países asiáticos a implementar un programa de industrialización. Inevitablemente, la Guerra Fría cambió el patrón comercial intra-asiático de la pre-guerra. Los países bajo influencia de la Unión Soviética o del movimiento de los no alineados se retiraron de gran parte del comercio mundial, mientras que un puñado de países a lo largo de la costa del Pacifico como, Japón, Corea del Sur, Taiwán, Hong Kong y Malasia, se integraron en la economía internacional.

           En las décadas de 1950 y 1960, varios países del Sur y del Sudeste asiático intentaron la industrialización por sustitución de importaciones. Pero no fue fácil alterar el patrón de la división internacional del trabajo, donde los países desarrollados exportaban productos manufacturados y los países en desarrollo exportaban productos primarios. El UnitedNationsCommitteeonTrade and Development en 1964 hizo hincapié en la industrialización por sustitución de importaciones para corregir el deterioro de los términos del intercambio para los productores primarios. La sustitución de importaciones fue pensada como algo posible a través de un fuerte proteccionismo, bajas tasas de interés, moneda sobrevaluada, y concesiones fiscales. Se hizo hincapié en el desarrollo de industrias de capital intensivo en toda la región.

           Otras organizaciones, como la Organización Internacional del Trabajo no estuvieron conformes con esta estrategia que, hacia énfasis en el uso del capital escaso, y no agendaba los problemas del desempleo y descuidaba la agricultura. Estas críticas produjeron una "nueva ortodoxia" que promovió el desarrollo rural y las industrias de trabajo intensivo, basado en las medianas y pequeñas empresas. Por lo tanto, el "desarrollo de los recursos humanos" se trasladó al centro de la escena, como una de las prioridades del desarrollo.

           Tanto Taiwán como Corea del Sur tuvieron un importante sector de industrias de trabajo intensivo en una primera etapa de la industrialización. Avanzaron en una industrialización liderada por las exportaciones, e importaron bienes intermedios y de capital provenientes de Japón. Todo ello combinado con una mano de obra competitiva tuvo como resultado productos exportados a los Estados Unidos. Alrededor de mediados de la década de 1960, los países del Sudeste Asiático comenzaron a cambiar su estrategia de industrialización, adoptaron una política económica más abierta, con énfasis en las exportaciones de bienes de mano de obra intensiva. Después de 1979, China también se convirtió en un exportador de bienes industriales de trabajo intensivo. Mirando hacia atrás, la industrialización del trabajo intensivo en Asia ha continuado en la segunda mitad del siglo XX, después de un breve interregno de industrialización de capital intensivo. Durante el último medio siglo, aquellos países que habían perseguido la industrialización del capital intensivo, como la India, se estancaron, mientras que los que se habían desplazado a la industrialización del trabajo intensivo, como Taiwán, crecieron rápidamente.

El milagro japonés y los gansos voladores

           El "alto crecimiento" de Japón durante las décadas de 1950 y 1960 fue un antecedente importante para este cambio de política regional. Después de su derrota en la Segunda Guerra Mundial, el gobierno japonés siguió un programa de modernización a través de la expansión de su mercado interno. Las limitaciones de recursos siguieron siendo un cuello de botella crítico. La Guerra Fría cambió la postura norteamericana hacia Japón y le permitió introducir capital intensivo pesado e industria química, hechoque había sido intentado en parte en la década de 1930. Las condiciones del crecimiento japonés efectivamente cambiarondesde la industrialización de trabajo intensivo hacia la fusión de las dos vías: la ruta de trabajo intensivo del Este asiático y la Occidental de capital intensivo como un experimento que comenzó a adquirir significancia global. Este cambio fue basado en dos factores altamente contingentes: la oportunidad alrededor de la Guerra Fría, que permitió el crecimiento industrial japonés y el impulso a la modernización utilizando la menor cantidad de recursos adicionales, lo cual fue una reacción instintiva como consecuencia de la Guerra del Pacifico.

           Bajo el régimen de la Guerra Fría la tecnología fue trasferida desde EEUU, mientras que Japón - y más tarde las economías recientemente industrializadas (NEI) - les fue permitida la importación de recursos naturales. Los Estados Unidos especializados en industrias militares, aeronáuticas y petroquímica de uso de recursos y de capital intensivo, dejaron al Este asiático industrializarse en industrias livianas no militares y en algunos segmentos de industrias químicas y pesadas de trabajo intensivo, que incluían la construcción de buques, automóviles, y productos electrónicos de consumo masivo. El crecimiento capitalista del Asia Oriental se reforzó a su vez bajo el contexto de la Guerra Fría. Ambos fueron esencialmente las dos caras de una misma moneda.

           A medida que la Guerra Fría se convirtió en una “larga paz”, la demanda de productos militares se debilito, y el mercado se amplió, para los bienes de consumo masivo algo en lo que se especializó el Este asiático. Las exportaciones de la región hacia los Estados Unidos, así como el comercio intra-asiático aumentaron rápidamente. El comercio entre Estados Unidos y Europa y el comercio intra-europeo crecieron, pero más lentamente durante este mismo período. La Comunidad Económica Europea adoptó una postura proteccionista y la descolonización llevó gradualmente a la desaparición de la zona en que regía la libre esterlina. El bloque comunista con centro en la Unión Soviética no pudo generar el dinamismo del avance tecnológico en las industrias trabajo intensivo y la demanda de los nuevos consumidores. Por lo tanto, el crecimiento del comercio de la posguerra fue impulsado por el liderazgo de los Estados Unidos y la alta velocidad de crecimiento de Japón y los otros países asiáticos.

           En Asia, la fusión entre las habilidades comerciales de ultramar, tradicionales de la tecnología china y japonesa, ayudaron a la difusión de la industrialización, un proceso capturado en los términos del desarrollo económico denominado “patrón de gansos voladores”. En este esquema la industria relativamente de baja tecnología y de trabajo intensivo de un país avanzado (como Japón), serian transferidos rápidamente al siguiente país en la fila como Taiwán que a su vez la trasferiría a otro (como Malasia). El país más avanzado estaría bajo constante presión para reestructurar sus industrias debido a la competencia de los otros países con salarios bajos. La intervención del Estado en la política industrial fue esencial para este proceso, a pesar de ello el Este de Asia, sobre todo Japón, estuvo más comprometido con el libre comercio que Europa y los Estados Unidos incluso estuvo dispuesto a permitir que la competencia internacional regule las políticas económicas de la región. La brecha de ingresos, primero entre Japón y las NEI, posteriormente, entre las NEI y el bloque ASEAN, ésta última entre China, y entre China y otras partes de Asia, proporcionaron las oportunidades para la transferencia tecnológica. Para la década de 1980, el centro del comercio mundial había cambiado decisivamente desde el Atlántico hasta el Pacífico.

           El éxito económico de Japón y las NEI estimuló un cambio en la política china a finales de 1970, que amplío enormemente el mercado de la región asiopacifico. Con el colapso de la Unión Soviética en 1989, los Estados Unidos comenzaron a reducir su compromiso con la industria militar y se orientaron más a alcanzar la supremacía financiera. La nueva complementariedad entre los intereses financieros norteamericanos y la industrialización de Asia oriental sustituyó a la antigua división del trabajo (militar /no militar) y sustentó el crecimiento continuo del comercio durante la década de 1990.

           Las figuras 2 y 3 confirman el cambio dramático de la estructura de la economía mundial en la segunda mitad del siglo XX. la figura 2 muestra que La proporción del PIB mundial del Este asiáticoaumentó del 10 por ciento en 1950 al 27 por ciento en 2002, mientras que la participación del resto del mundo, especialmente de Europa Occidental y los países ex socialistas (no-asiáticos) se redujo. La Figura 3 muestra el cambio en el centro del comercio mundial desde el Atlántico, hasta el Pacífico. Fueron omitidos de este esquema dos grandes bloques comerciales regionales, el comercio intra-europeo y el comercio entre los nueve países asiáticos claves (excepto Japón), entre ellos China, a pesar de que también se ajustan a la tendencia.

Figura 2. Composición regional del PBI, 1950-2002



Fuente y notas: Maddison(2003). Europa Occidentalconsiste enAustria, Bélgica, Dinamarca, Alemania, Italia, Países Bajos, Noruega, Suecia, Suiza y Reino Unido.Este de Asia se refierea Japón, Coreadel Sur, Taiwán, Hong Kong, Singapur, Filipinas, Tailandia, Malasia, Indonesia y China.El sur de Asiase refierea la India, Pakistán, Bangladesh y SriLanka.

Figura 3.Los patrones decomercio mundial(millones de dólares)



Fuentes y notas: Fondo Monetario Internacional (varios años), las estadísticas mensuales de las importaciones y exportaciones, Taiwán, (varios años). Las cifras de 1965 se derivan de Kan-TaiheiyoChiikiBoekiMatorikkusu (Sangyo-betsu, 1965-1983). The Trade Matrix of the Pacific Rim Region [by Industry, 1965-1983]), Ajia Keizai Kenkyusho, Tokio, 1987. UE 11 se refiere a doce países de la CEE en 1985, menos a Luxemburgo. Para Asia el 9 se refiere a Corea del Sur, Taiwán, Hong Kong, Singapur, Filipinas, Tailandia, Malasia, Indonesia y China.

La dotación de factores y el gusto de los consumidores

           La fuerza económica internacional más inmediata que unió a lo largo de la costa del Pacifico fue la segunda revolución del transporte, la introducción de grandes cargueros y la utilización de contenedores de carga. El océano más extenso dela tierra comenzó a ofrecer mayores oportunidades para el comercio, mientras que el transporte barato conectó los países con una gran variedad de dotación de factores y de gusto de los consumidores.

           ¿Cómo se explica la explosióncomercial del Pacifico? Primero Ricardo y más tarde Heckscher-Ohlinabogaron sobrelos "beneficios del comercio internacional" - un modelo que explico el auge de la economía atlántica. Pero la diversidad de dotación de factores y la productividad fueron mayores en todo el Pacífico. La región era la más densamente poblada, relativamente pobre en recursos, y con muy diversos niveles salariales y capacidades tecnológicas. Los Estados Unidos, por el contrario, tuvieron que aprovechar las ventajas de sus economías de escala en recursos, en industrias de capital intensivo. Fueron, Canadá y Australia quienes buscaron clientes para sus productos primarios, en el momento en que Europa había perdido su capacidad para el rápido crecimiento de las importaciones. En el Este asiáticoel patrón de gansos voladores fue la base del crecimiento del comercio intra asiático, de bienes industriales de alta tecnología.

           Surgió un principio sencillo, cuanto mayor es la diversidad, mayor es la oportunidad comercial.Este caso fue denominado como un “regionalismo abierto”, que abogaba porlas barreras arancelariasmás bajasde la región, pero a diferencia dela UniónEuropea, sin discriminación contra los paísesde afuera de laregión.A pesardel nacionalismo económico, los países asiáticos disfrutaron de los beneficios de los almacenes (entrepôt) deHongKong ySingapur conlas economías deJapón,NEI, ASEAN y Chinaque comerciaron intensamente a través deestos puertos. El regionalismo abierto se convirtió en elprincipio rectora finales de 1980.

           Por otra parte, se dio una completa fusión tecnológica y cultural entre diferentes civilizaciones, hecho que el mundo jamás vio. En la década de 1960, Asia Oriental había contribuido significativamente al surgimiento de un mercado de consumo masivo en los Estados Unidos. Durante 1980 y 1990, la fusión tecnológica se convirtió en un proceso de dos vías. No sólo Japón absorbió una amplia gama de tecnología y cultura estadounidense para producir coches competitivos y productos electrónicos de consumo, sino también los fabricantes estadounidenses respondieron al desafío japonés mediante la adopción de algunos métodos de producción nipones. En otras palabras, ocurrió la convergencia y la especialización. La competencia internacional para la mejor combinación de insumo se incrementó ferozmente y propició el crecimiento de las economías del Asia Pacífico.

           El mercado asiático de bienes de consumo masivo vio también un grado de fusión sin precedentes de los gustos de consumo. Parte del dinamismo del mercado de consumo masivo estadounidenses durante los años de 1950 y de 1960 provino de la diversidad de gustos y culturas europeas que se mezclaron para formar una nueva cultura de consumo masivo. En el Este y el Sudeste de Asia en las décadas de 1980 y de 1990, una gama más amplia de culturas y gustos llegó a ser mezclada, para crear diversos patrones de alimentación, vestimenta y vivienda. Con el rápido aumento de la renta per cápita, los gastos de los hogares asiático comenzaron a incluir una mayor variedad de productos de consumo. Estos desarrollosde ninguna manera señalaron la “universalización” de los gustos del consumidor. Los productos fueron adaptados para el Este de Asia, tales como la interface del software de ordenador en idioma local. Los emprendedores de Asia Oriental que heredaron las habilidades de traducir los códigos culturales locales a los valores económicos fueron los que respondieron a estas necesidades. Mientras tanto, la tecnología fluyó desde loscomerciantes de Estados Unidos y Occidente,que aseguraron una cuota de este comercio a larga distancia. El punto es que si dos o más civilizaciones diferentes, desarrollan ligeramente diversosmercados de consumo masivo, basados en lenguajes y culturas diversas, mientras que a la par desarrollanuna fuerte tendencia a la convergencia tecnológica y cultural, las oportunidades de negocio son mayores que en una mona cultura. Aquí rigió el principio de que, a mayor diversidad, mayor es la oportunidad comercial.

           ¿Cómo afectaron estos cambios de mercado a la contratación y gestión de mano de obra asiática? La creciente diversidad del mercado, atravesó las fronteras territoriales desde salarios bajos a salarios altos y desde la mano de obra no calificada a la mano de obra altamente calificada, y expuso un número creciente de trabajadores directamente a la competencia internacional. A principios de la década de 1950 Japón fue el mayor exportador mundial de textiles de algodón, una posición que ocupo hasta que fue superado por China a principios de 1970. El desarrollo de las manufacturas de mano de obra intensiva a través de Asia ha sido impresionante, incluye a Hong Kong, Taiwán, Corea del Sur, Tailandia, Indonesia y muchos otros, incluso más pobres. Gran parte de ellos con economías de base rural.

           Las evidencias indican que las actividades rurales no agrícolas llevadas a cabo principalmente en empresas de pequeña escala (incluidas las empresas familiares agrícolas) son una fuente muy importante de empleo e ingresos de los países en desarrollo. Tanto como el 30 a 50 por ciento de la fuerza laboral rural ya sea primaria o secundaria participa en una amplia gama de actividades no agrícolas, que generan entre el 20 y 40 por ciento de los ingresos en los hogares rurales. Particularmente la manufactura rural es significativa. A menudo, el empleo en este sector supera a los ofrecidos en los establecimientos fabriles urbanos; las industrias de base rural y de pequeña escala, generalmente no solo son de mayor trabajo intensivo, sino que también son más productivas por unidad de capital escaso que sus contrapartes a gran escala.

           Al mismo tiempo, el mercado de trabajo se amplió gradualmente para incluir empleos mejor calificados, y mejor remunerados. El patrón de desarrollo económico de gansos voladores sugiere el crecimiento de una estructura jerárquica en el mercado de trabajo regional - las economías de altos salarios poseen una fuerza de trabajo de alta calidad y educación, mientras que las economías de bajos salarios dependen de la mano de obra barata con poca formación y entrenamiento. Para el mercado laboral asiático, dadas las restricciones del flujo del factor trabajo (migración), la gente estaba dispuesta a ser educada y entrenada porque los salarios subieron rápidamente a la par de la demanda de puestos de trabajo altamente calificados. La inversión en educación fue consecuencia, en parte, de la relativa falta de oportunidades de inversión, pero también reflejó la conciencia de la necesidad de mejorar la calidad de la mano de obra. La tecnología, junto con las habilidades comerciales y gerenciales, cruzaron las fronteras nacionales con bastante libertad.

           La inversión norteamericana y japonesa directa y las redes chinas de ultramar fueron importantes en estas transmisiones. Los aumentos de salarios y la escasez de mano de obra en Japón y las NEI a finales de 1980 aumentaron la presión para la importación de mano de obra. En la década de 1990, la mano de obra no calificada fue importada a algunas economías consalarios altos en la región.

           Estos desarrollos proveyeron al Este y Sudeste asiático de una ruta que partió desde la industrialización de trabajo intensivo a una industrialización más completa. Las industrias de trabajo intensivo simples, fueron asignadas progresivamente a las economías con salarios bajos, mientras que segmentos de mano de obra intensiva de las industrias de capital intensivo (como el montaje de computadoras) fueron trasnferidasdesde Europa Occidental y los Estados Unidos hacia Asia. La explotación de una cultura de consumo diversa dio una ventaja adicional a los proveedores locales y regionales de bienes de trabajo intensivo y de servicio. Mientras que la calidad del trabajo respondió a la modernización de la estructura industrial, la industrialización de trabajo intensivo condujo a una más completa industrialización, caracterizada por incorporar segmentos mayores de industrias de capital intensivo, sin dejar de ser relativamente escaso el capital y la tierra, por lo tanto, con una tendencia hacia la tecnología de ahorro de los recursos. Mientras tanto, el régimen de comercio liberal facilitó un mayor nivel de comercio internacional y flujo de capital.

           Una importante revisión que aquí se propone es que hubo una división de tres niveles de mano de obra entre: los bienes manufacturados de capital intensivo, los productos manufacturados de trabajo intensivo, y por último los productos primarios; en lugar de una división de dos niveles entre bienes manufacturados y productos primarios, que promovió el crecimiento del comercio mundial durante la etapa de posguerra. Este punto de vista identifica al comercio de bienes manufacturados de trabajo intensivo como la fuerza impulsora del comercio mundial. Ello conecta el patrón de comercio regional de Asia antes de la guerra, descrito en la sección anterior, con el patrón de la expansión comercial durante la posguerra.

El impacto de la revolución de la microelectrónica

           Mientras tanto, hubo cambios significativos en las estructuras industriales de los países desarrollados. La tabla 4 muestra la diferencia en las tasas de crecimiento en los diversos sectores industriales durante los años 70´y 80´. Las industrias vinculadas a la tecnología microelectrónica crecieron rápidamente, mientras que las “viejas” industrias " (textiles y pesadas) resistieron. Japón también lideró este cambio, el cual fue sentido más agudamente en las economías en vías de desarrollo del Este y Sudoeste asiático.

           Las nuevas tecnologías se fusionaron con las técnicas de la ingeniería mecánica creando una amplia gama de industrias relacionadas con la electrónica, que tenían un gran número de puestos de trabajo relativamente simples, como el montaje, además de tareas altamente calificadas. Más importante aún, las "nuevas" industrias no requirieron necesariamente del tipo de concentración industrial y la infraestructura exigidas por las industrias pesadas.

Tabla 4. Tendencias de la demanda interna por rama industrial, en términos de volumen en la Comunidad Europea, Estados Unidos y Japón (tasa media del crecimiento anual, entre 1972-1985) (%)

Fuente:GijsbertVanLiemt (1992, p.12)

           Tampoco precisaron necesariamente una gran cantidad de capital. Siempre y cuando hubiera mano de obra competitiva, el acceso a la información de las redes comerciales y financieras les permitía moverse a cualquier lugar que combinara el mejor paquete de factores y políticas requeridas. Por el contrario, si las condiciones cambiaban, las industrias podían relocalizarse rápidamente. Sin embargo, en términos de empleo, los vínculos potenciales entre estas nuevas industrias y las industrias de trabajo intensiva nacionales eran de larga data. Además de paquetes de incentivos y estabilidad política, para acoger estas nuevas industrias era necesario una economía en desarrollo y una oferta flexible de mano de obra de calidad, tanto la calificada como la no calificada. La calidad de los trabajadores fue la llave de la ventaja competitiva de un país. Ya para 1980 cualquier industria, incluso las rurales requirieron a menudo mano de obra educada.

           En respuesta a tal cambio, muchos países implementaron diversas políticas de educación y desarrollo de recursos humanos. Para 1985, el logro de la educación escolar primaria era más o menos la norma en los países de la ASEAN. Las tasas de escolarización secundarias mejoraron enormemente, e igualaron o superaron los niveles de China y la India. En educación superior, Filipinas y Tailandia superaron a la India. A pesar de que los países de la ASEAN estaban retrasados respecto a Japón y la NEI su progreso es impresionante; ya que sus niveles de educación inmediatamente después de la después de la Segunda Guerra Mundial eran iguales o los más bajos del Sudeste asiático. Así, con desfases y con un ritmo diferente, Japón, las NEI y la ASEAN pasaron gradualmente de una fase de industrialización de trabajo intensivo a una vía orientada en los recursos humanos del desarrollo económico, en la cual la mejora de la educación fue importante. El IDH (Índice de Desarrollo Humanos) de esos países aumentó de manera constante.

La política de convergencia

           Las diversas estrategias de desarrollo de los países asiáticos, afectaron el progreso de la industrialización de trabajo intensivo, y la velocidad y el ritmo de la transición, desde una industrialización de mano de obra intensiva a una vía de desarrollo económico de los recursos humanos. En el caso de la India independiente, la estrategia de la industrialización por sustitución de importaciones dificultó continuar con la industrialización del trabajo intensivo, que se había desarrollado durante el período colonial. Varios factores explican este cuadro de situación: la herencia de los movimientos nacionalistas, que abogaron por la protección y el desarrollo de las industrias artesanales tradicionales; la protección del gobierno a la industria textil de algodón moderno, que proporcionó a las industrias de tejido tradicionales, un hilo hecho a máquina barato; un sector de trabajadores protegidos; y la casi prohibición tanto de la importación como la instalación de maquinaria textil. El resultado fue una industria textil de algodón india aislada del avance tecnológicos, de los otros países asiáticos, el cual había sido liderado Japón.

           La postura de una autonomía política y económica se mantuvo fuerte en la India. Después de 1965 fracasaron varios intentos por liberalizar la economía. Los cambios políticos de 1991, mostraron cierto grado de liberalización, pero este no representó un cambio ideológico significativo dentro de las elites indias. La tasa de incremento de los gastos en educación y bienestar, de la gente común, fue lenta en relación a las elites. Sin embargo un alto nivel de capacidades basado en la higiene y la educación primaria y secundaria, fueron condiciones necesarias, pero no suficientes para el desarrollo económico. En este sentido, el logro de China durante el período previo a la reforma (1949-1979) fue más impresionante. No obstante ello, las reformas de 1991 corrigieron bruscamente los desvíos pasados en la estrategia económica india, la cual seintegró progresivamente en la economía internacional.

           Por lo tanto, a finales del siglo XX, la mayor parte de la mano de obra empleada en la industria asiática estuvo en contacto, sino integrada plenamente, en una economía internacional competitiva. Más de 14 millones de indios fueron empleados en el sector textil, sólo en el periodo 1994-1995. Lenta pero constantemente, el camino desde una economía de bajos salarios basada en mano de obra no calificada, hacia una economía de salarios altos con mano de obra calificada se expandió, y la vieja idea de la industrialización de capital intensivo se desvaneció. Durante la segunda mitad de siglo XX, la vía de trabajo intensivo fue la principal vía de industrialización en Asia.

El desarrollismo y la educación

           Quiero tocar brevemente tres cuestiones finales acerca de la naturaleza de la industrialización del trabajo intensivo en Asia, en la posguerra. En primer lugar, está el problema del crecimiento y la democracia. Durante la industrialización, varios de los países de la ASEAN y la NEI eran Estados autoritarios que encajaron en la estrategia estadounidense durante la Guerra Fría. El desarrollo económico y social dirigido por gobiernos autoritarios fue apoyado siempre y cuando respetara las inversiones y el libre comercio internacional, y no violara los derechos de propiedad. Estos gobiernos lograron el apoyo popular basándose en una ideología anticomunista y nacionalista inyectada “desde arriba” con el apoyo de tecnócratas.

           Estos regímenes tuvieron como carácter distintivo el “desarrollismo”, combinación de desarrollo e industrialización; el crecimiento a su vez legitimaba las reglas autoritarias. Mientras que los gobiernos eran generalmente represivos con los trabajadores, a menudo estaban dispuestos a movilizar a los campesinos como apoyo político. Un resultado importante fue la mejora en la educación y el bienestar social en las áreas rurales, las rutas y otras infraestructuras. Los líderes nacionales se concentraron más en ganar el apoyo popular para el crecimiento, que en la libertad.

           Con el fin de la Guerra Fría, la necesidad de movilizar al anticomunismo disminuyó, pero el desarrollismo mantuvo un papel central. Aunque la ideología del crecimiento en Asia había sido formada bajo el autoritarismo, el desarrollismo pareció ser capaz de acomodarse a la democracia y sigue siendo una fuerza en el sudeste asiático. La tesis de AmartyaSen “el desarrollo como libertad” es crítica de estos regímenes. No obstante, la legitimidad de estos regímenes dependió del consenso nacional para crecer, que también era un mecanismo para promover la educación y el desarrollo humano. En Asia, no fue tantola opinión pública sino la búsqueda nacional de una ventaja competitiva, lo que impulsó a la sociedad a avanzar.

           En segundo lugar, la alta tecnología y la globalización desafiaron a las economías en desarrollo. Arthur Lewis pensaba que los argumentos de Gary Becker y George Schultzsobre el capital humano tenían problemas al medir el valor de la educación en términos de retorno de la inversión. En su opinión, la educación primaria de los países en desarrollo debía aumentar gradualmente de acuerdo a los cambios en la estructura industrial. Cuando un país no tenía más remedio que depender de la agricultura para la mayor parte de su absorción de mano de obra, un aumento de la matrícula en la educación primaria alentaría a los jóvenes a migrar hacia la ciudad, lo que podría evidenciar un aumento de la productividad agrícola y daría lugar al crecimiento de la economía urbana en el sector informal. Con respecto a la educación superior, la mayoría de los países en desarrollo fueron incapaces de ofrecer empleo a aquellos que estaban altamente calificados, dio como resultado una fuga de cerebros.

           Pero el problema de la NEI y ASEAN fue realizar la transición de una industrialización de trabajo intensivo a una vía más orientada en los recursos humanos, no a través de la creación de una ruta de desarrollo económico autónomo, sino más bien en respuesta a estímulos externos. Se trató de una respuesta flexible a los cambios de la demanda y al desarrollo a largo plazo de los recursos humanos.

           Particularmente el equilibrio entre las habilidades generales y el fomento de las más especializadas, fueron importantes para mejorar la calidad del trabajo mientras la tecnología iba cambiaba, sobre todo después de la revolución microelectrónica. En este contexto el estudio de Claudia Goldin, sobre la “plantilla educativa” norteamericana, es interesante. El sistema educativo norteamericano establecido a principios del siglo XX, sostiene ella, condujo al mundo a acostumbrarse a una educación post primaria. Esta plantilla norteamericana fue formada por factores, ideologías, mentalidad, prácticas administrativas que generaron una población escolarizada más flexibles y con posibilidad de transferir sus habilidades a diferentes espacios, ocupaciones e industrias, que, su contraparte europea. El enfoque de Goldin del siglo XX, como el siglo del capital humano, enfatiza en el grado de acumulación de capital humano como el rasgo que distingue a este siglo de la centuria pasada.

           Esta perspectiva engloba la rápida difusión de la educación post-primaria en el mundo no europeo, especialmente en el Oriente asiático, aunque no se ha ofrecido ninguna discusión en cuanto a cómo se difundió la plantilla americana. De hecho, las competencias laborales asiáticas tendieron a ser en un principio bastante generales y se mantuvieron flexibles y multiplicadas, durante la etapa de rápidos cambios tecnológicos. En otras palabras, la tradición asiática en la formación de habilidades fue sensible a la era de la alta tecnología y la globalización, ya sea por la naturaleza de la tradición propia o debido a la relativa falta de penetración de la organización Occidental de las habilidades artesanales y la especialización técnica, o ambas.

           En tercer lugar, la necesidad del desarrollo de recursos humanos sugiere la importanciadel gasto equilibrado entre la educación primaria, secundaria y terciaria. De acuerdo con Lindert, el “canal de los derechos de propiedad privada”, que Europa Occidental siguió y ha sido heredada en otras partes del mundo, tendió a producir un “sesgo elitista” , sobre todo gastando excesivamente en educación superior. Por el contrario, el gasto público en educación en Japón, la NEI y los países de la ASEAN favoreció mayormente a la enseñanza primaria. La tabla5 muestrauna clara diferencia entreel Sur de Asiay el Sudeste asiático, independientemente de la naturaleza delos regímenes políticos.

Tabla 5.El nivel y distribución del gasto público en educación en los países asiáticos seleccionados, 1985.

Fuentes y notas:Jeep Tan y Alain Mingat, Education in Asia: A Comparative Study of Cost and Financing (Washington, DC:1992), 27. †Las cifras pueden no sumar el 100% debido a errores de redondeo. ‡La cifra incluye el gasto en universidades, escuelas politécnicas e institutos técnicas. §Para India, los datos sobre la distribución de los gastos se refieren a 1980

           Estas observaciones apoyan la idea de que el crecimiento de las economías de Asia compartió un desarrollismo común con un énfasis en la educación primaria y secundaria, a pesar de los diversos regímenes políticos, incluido los represivos. Un resultado fue que estas economías en crecimiento fueron capaces de reaccionar a las señales económicas internacionales para maximizar su ventaja comparativa en trabajo y mano de entrenada para mejorarla.

Observaciones Finales

           La propuesta central de este trabajo es que la industrialización de trabajo intensivo es una de las dos vías principales para la difusión global de la industrialización. Esta posición tiene varias implicaciones. En primer lugar, la “vía Occidental " de desarrollo económico no es el único camino a la industrialización. El patrón de la división global del trabajo desde la segunda mitad del siglo XIX sugiere que la tecnología de uso de recursos intensivos y el capital intensivo, es desarrollada por el uso desproporcionado de los recursos globales disponibles para la humanidad en cada etapa de desarrollo. No hubo ninguna perspectiva global hacia una equiparación del ingreso, a través de la difusión directa de dicha tecnología, en el resto del mundo. La difusión global de la industrialización fue hecha posible por el desarrollo del trabajo intensivo y la tecnología de ahorro de recursos, que proporcionaron la mayor parte de los empleos industriales del mundo. Esta vía del trabajo intensivo combinada con la mano de obra barata y la tecnología Occidental produjeron un capitalismo dirigido a una explotación más plena del potencial humano como mano de obra. Si estamos interesados en la comprensión del potencial, realidad y consecuencias, del capitalismo; necesitamos tomar este aspecto de la industrialización poniendo la mejora de la calidad del trabajo en el centro de nuestra discusión. Sólo así seremos capaces de evaluar los logros y limitaciones de la “vía Occidental” que, con el eficiente uso de grandes capitales y recursos provocaron diversos avances tecnológicos, acompañados de la revolución gerencial y el manejo científico de la mano de obra.

           En segundo lugar, la conexión entre la industrialización de trabajo intensivo y los patrones demográficos, que se había tomado en la literatura proto-industrial, pero no estaba totalmente desarrollada en lo que respecta a la difusión de la industrialización, debe estudiarse más a fondo. Una inferencia de este trabajo es que tenemos que discutir la posibilidad de que las oportunidades de empleo creadas por la industrialización intensiva del trabajo animaron el crecimiento de la población. Este estimulo no sólo alivió las severas limitaciones de recursos, derivados de la escasez de tierras, sino que impulsó un lento y constante aumento de la productividad del trabajo en la agricultura, ofreciendo oportunidades de trabajo adicionales más allá de lo rural. La mejora en la agricultura, a su vez alimentó a más personas. Esta vinculación familiar debe aplicarse no sólo al análisis a nivel país, sino a la comprensión del desarrollo económico a nivel regional y global, ya que el comercio internacional, la migración y los flujos de capitales ayudaron a la utilización cada vez más eficiente de los recursos globales durante los dos últimos siglos. En la medida en que la industrialización intensiva del trabajo adoptó la mejora gradual de la calidad del trabajo, ésta fue la vía principal por el cual la humanidad escapó a la trampa malthusiana de la sobrepoblación y a la trampa ricardiana sobre del aumento del precio de los alimentos. Al final, fue este círculo virtuoso, y no la repentina disponibilidad de vastos recursos en el Nuevo Mundo lo que sostuvo la difusión global de la industrialización.



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1 Nota del editor: Original eninglés: Kaoru Sugihara, “The Second Noel Butlin lecture: Labour-intensive industrialisation in global history”, Australian Economic History Review, Vol. 47, No. 2 (Julio de 2007). http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/j.1467-8446.2007.00208.x/epdf. (The second Noel Butlin lecture: labour-intensive industrialisation in global history) Traducción realizada por Carina Miriam Madregal y Rodrigo Leonel González, al cuidado de María Fernanda Justiniano, miembros de los equipos de cátedra de Historia Económica e Historia Moderna de la Universidad Nacional de Salta. Agradecemos al Dr. KaouruSugihara la confianza depositada.

2 SimonKuznets, Toward a theory of economicgrowth (New York: Columbia UniversityBicentennialConference Series, 1995), 2–85. Véasetambién Walt Whitman Rostow, The Stages of Economic Growth (Cambridge: Cambridge University Press, 1960).

3 William Arthur Lewis, “Economic Development with Unlimited Supplies of Labour,” Manchester Schoology 22 (1954): 139–91.

4 Akira Hayami, Keizai shakai no seiritsu to sonotokushitsu (Tokio: Tokio Keizai Shinposha 1977). Tambiénen Akira Hayami, “A great transformation: social and economic change in sixteenth and seventeenth century Japan,” Bonner ZeitschriftfürJapanologie 8 (1986):3–13.; Akira Hayami, “The industrious revolution,” Look Japan 38 (1992): 8–10.

5 Para una breve discusión, véase Kaoru Sugihara, “The East Asian path of economic development: a long-term perspective,” enThe Resurgence of East Asia: 500, 150 and 50 Year Perspectives, coords. Giovanni Arrighi, Takeshi Hamashita, y Mark Selden (London: Routledge, 2003).

6 Anne Booth y RamaswamyMeenatchiSundrum, Labour Absorption in Agriculture: Theoretical Analysis and Empirical Investigations (Oxford: Oxford University, 1984).

7 Franklin Mendels, “Proto-industrialization: the first phase of the industrialization process,” Journal of Economic History 32 (1972): 252.

8 Jan Lucassen, Migrant Labour in Europe, 1600–1900: The Drift to the North Sea (London: Croom-Helm, 1987), Cap. 6.

9 Kaoru Sugihara, “The state and the industrious revolution in Tokugawa Japan”, Working Papers of the Global Economic History Network (GEHN) 02-04, Department of Economic History, London School of Economics (2004).; Kaoru Sugihara, “Higashi-ajianiokeruKinbenKakumeiKeiro no Seiritsu” [The emergence of the industrious revolution path in East Asia] Osaka Economic Papers 54 (2004):336–361.

10 Nota de los traductores: La iese refiere a la familia japonesa, que es una institución patriarcal, jerárquica, caracterizada por relaciones verticales entre padres e hijo. Según HjoicheHendrich, laiefue la forma de ordenación social de la familia, tenía roles dados para el jefe de familia, los sucesores, los hijos, e incluso los distintos roles y generaciones de la ie estaban caracterizados por principios confucianos de lealtad y benevolencia y las generaciones más jóvenes veían su deber así, la ies como lealtad a sus padres por la benevolencia recibida. Extraído de Fernando Rodríguez Villamayor. Citado por www.asiared.com/es/downloads2/genero-en-japon.pdf.

11 Thomas Carlyle Smith, Native Sources of Japanese Industrialization, 1750–1920 (Berkeley, CA: University of California Press, 1988), 83.

12 Stephan Epstein, “Craft guilds, apprenticeship and technological change in preindustrial Europe,” Journal of Economic History 58 (septiembre,1998): 684–713.

13 Thomas Smith, Native Sources,p. 202.

14 Douglas Cecil North y Robert Paul Thomas, “An economic theory of the growth of the Western World”, Economic History Review 23 (1970):1–17.; Douglas Cecil North y Robert Paul Thomas, The Rise of the Western World (Cambridge: 1973).

15 Kenneth Pomeranz, The Great Divergence: China, Europe, and the Making of the Modern World Economy (Princeton, NJ: Princeton University Press, 2000).

16 Kaoru Sugihara, “The European miracle and the East Asian miracle. Towards a New Global Economic History,” Sangyo to Keizai XI.2 (1996): 27-48.

17 NicholasCrafts, “Historical perspectivas on development”, enFrontiers of Development Economics: The Future in Perspective, coords. Gerald Meier, and Joseph Stiglitz (Oxford: Oxford University Press, 2001).

18 Susan Hanley, Everyday Things in Premodern Japan: The Hidden Legacy of Material Culture (Berkeley, CA: University of California Press, 1997).

19 La presencia de inmigrantes chinos y japoneses en suelo norteamericano iba en crecimiento durante 1880 – 1910, convirtiéndose en una preocupación para el gobierno. En una primera etapa lo que se realizo fue prohibir el ingreso de trabajadores chinos durante los años 1892, 1902 y 1904. Posteriormente el “Acuerdo de Caballeros” o “Pacto de Caballeros” que se firmó en 1907, entre los Estados Unidos y Japón, tuvo como objetivo limitar el volumen de entrada de inmigrantes japoneses hacia Norteamérica. Su fin fue reducir las tensiones entre las dos potencias del Océano Pacífico. Sin embargo, se generó un resentimiento, hacia los asiáticos, que se expresó en disposiciones excluyentes. La reacción de Japón no se hizo esperar, expresó su descontento de una forma violenta convirtiéndose en una oposición al gobierno de Theodor Roosevelt. El acuerdo nunca fue ratificado por el Congreso, siendo abolido en 1924. En Joseph Roucek y Oscar Uribe Villegas. "El Desarrollo De La Política De Inmigración De Estados Unidos De América." Revista Mexicana De Sociología 23 (1961): 973-82.

20 En 1871 el gobierno Meiji envía a Estados Unidos y a Europa una delegación bajo la dirección de TomomiIwakura en calidad de embajador extraordinario y plenipotenciario. Esta delegación, conocida como la “Misión diplomática Iwakura”, pretendía hacer un recorrido por aquellas naciones que mantenían relaciones diplomáticas con Japón con el objetivo de investigar aspectos de su política, su economía e industria, su sociedad y sus artes. La misión Iwakura parte de Yokohama el 21 de diciembre de 1871, visitará en total 12 países: Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Bélgica, Holanda, Alemania, Rusia, Dinamarca, Suecia, Italia, Austria y Suiza. Extraído de: Daniel Rubio Pérez, “Desarrollo y pérdida: diferencias Culturales y sociales desde el Japón de preguerra hasta la actualidad”, en Pedro San Ginés Aguilar, La investigación sobre Asia pacífico en España (Granada: 2007), http://www.ugr.es/~feiap/ceiap1/ceiap/ceiap1.pdf.

21 Peter Cain y Antony Hopkins, British Imperialism, 1688–2000 2nd (London: Longman,2001).; Kaoru Sugihara, “British imperialism, the city of London and global industrialisation,” enGentlemanly Capitalism, Imperialism and East Asia (London: Palgrave, 2002).

22 Kaoru Sugihara, “Japanese imperialism in global resource history.” Working Papers of the Global Economic History Network (GEHN) 07-04, Department of Economic History, London School of Economics (2004).

23 Kaoru Sugihara, “Keizai Hatten no KibanSeibi” [Laying the foundations for the development of (Japanese) business], enNihon Keiei-Shi 2: KeieiKakushin to Kogyoka, coords. Matao Miyamoto, y Takeshi Abe (Tokyo: IwanamaiShoten, 1995).

24 Nicholas Crafts, Stephen Leybourne, y Terence Mills, “Britain,” enPatterns of European Industrialization: The Nineteenth Century, coords. Richard Sylla y Gianni Toniolo(London: Routledge, 1991).

25 Osamu Saito, "Chingin to Rodo to SeikatsuSuijun: Nihon Keizaishiniokeru 18-20-seiki” [Wages, Labour and the Standard of Living: Japanese Economic History in the Eighteenth to the Twentieth Centuries]. (Tokyo: Iwanami Shoten, 1998).

26 Para mayor discusión, véase Kaoru Sugihara, “Patterns of Asia’s integration into the world economy, 1880–1913,” enThe Emergence of a World Economy, 1500–1914 (Wiesbaden: Franz Steiner, 1986).; Kaoru Sugihara, Ajiakan. Boeki no Keisei to Kozo [Formation and Structure of Intra-Asia Trade] (Kyoto: Minerva Shobo, 1996); Kaoru Sugihara, “Intra-Asian Trade and East Asia’s Industrialisation, 1919–1939” enIndustrial Growth in the Third World, c.1870–c.1990: Depressions, Intra-regional Trade, and Ethnic Networks (London: London School of Economics and Political Science, 1998).;KaoruSugihara, Japan, China and the Growth of the Asian International Economy, 1850–1949 (Oxford: 2005).

27 Naoto Kagotani, Ajia Kokusai Tsusho Chitsujo to Kindai Nihon [The Asian International Trading Order and Modern Japan] (Nagoya: Nagoya DaigakuShuppankai, 2000).

28 Estos hilados de algodón incluidos, hilos de seda hilada, telas de algodón, telas de seda, franelas y cajones de punto de algodón, calcetines y medias, sombrillas tejidas con punto de algodón europeos, fósforos, papely la producción de papel, cerámicas, botellas de vidrio y frascos, lámparas, cuerdas, sacos, esterillas de paja, jabón de tocador, drogas y medicamentos. Sugihara, Patterns of Asia´s integrations, p. 716.

29 James Nakamura, “Incentives, productivity gaps, and agricultural growth rates in prewar Japan, Taiwan, and Korea,” enJapan in Crisis: Essays on Taisho Democracy, coords. Bernard Silberman, Harry Harootunian (Princeton NJ: Princeton University Press, 1974).

30 Takeshi Abe, “The Chinese market for Japanese cotton textile goods, 1914–30,” enJapan, China and the Growth of the Asian International Economy, 1850–1949 (Oxford: Oxford University Press, 2005).

31 Es un esquema regional de desarrollo que se denominó gansos salvajes voladores, flyinggeese o Ganko- Keitail. La teoría fue desarrollada por el economista KanameAkamatsu entre 1930 y 1950, quien la definió como “El proceso de desarrollo de heterogeneización y homogeneización de la economía de un país avanzado y la economía de un país en vías de desarrollo, puede ser formulado en do en una teoría histórica llamada “el modelo de los gansos voladores” que simboliza el desarrollo industrial de los países en vías de desarrollo (...). Los gansos salvajes vuelan en forma de “V invertida”, como los aviones en formación, y este patrón de vuelo es metafóricamente aplicado a una curva de serie de tres tiempos que denotan la importación, producción interna y exportación de productos manufacturados en países en vías de desarrollo". EnKanameAkamatsu, “A historical pattern of economic growth in developing countries. Developing Economies,” Preliminary issue 1 (1962): 3–25.

32 Shigeru Akita, “British informal empire in East Asia, 1880–1939: a Japanese perspective,” enGentlemanly Capitalism and British Imperialism: The New Debate on Empire (London: Longman, 1999).

33 Takafusa Nakamura, Senzen-ki Nihon Keizai Seicho no Bunseki[An Analysis of Prewar Japanese Economic Growth] (Tokyo: Iwanami Shoten, 1971).

34 James Nakamura, “Human capital accumulation in pre-modern rural Japan,” Journal of Economic History 41 (1981):263–81.

35 Citado en Noshomusho Shokokyoku. ShokkoJijo [Conditions of Factory Labor], enBureau of Commerce and Industry, Ministry of Agriculture and Commerce 1971-1903 (Tokio: Koseikan).

36 Kaoru Sugihara, “The transformation of young country girls. Towards a reinterpretation of the Japanese migrant (dekasegi) industrial labour forcé” enAspects of the Relationship between Agriculture and Industrialisation in Japan, STICERD (London: Suntory Toyota International Centre for Economics and Related Disciplines, London School of Economics, 1986).

37 HiroshiHazama, Nihon niokeruRoshiKyochoKankei no Teiryu (Tokyo: WasedaDaigakuShuppankai, 1978).

38 Harry TatsumOshima, Economic Development in Monsoon Asia: A Comparative Study (Tokio: University of Tokio Press, 1987).

39 Rashid Amjad, “The development of labour intensive industries in ASEAN countries: an overview” enThe Development of Labour Intensive Industries in ASEAN Countries (Geneva: International Labour Organisation, 1981).

40 Rashid Amjad, “Human resource development: the Asian experience in employment and manpower planning: an overview,” enHuman Resource Planning: The Asian Experience (Geneva: International Labour Organisation, 1987).

41 Eddy Lee, “Egalitarian peasant farming and rural development: the case of South Korea,” World Development 7 (1979):493–517.; Eddy Lee, “Export-led industrialisation in Asia: an overview,” enExport-Led Industrialization and Development, Asian Employment Programme, ARTEP (Geneva: International Labour Organisation, 1981).; Tamio Hattori e Yukihito Sato, “Kankoku, Taiwan HikakuKenkyu no Kadai to Kasetsu,” enKankoku, Taiwan no Hatten Mekanizumu, coords. Tamio Hattori, e Yukihito Sato (Tokyo: Ajia Keizai Kenkyusho,1996).

42 Kaoru Sugihara, “Oceanic trade and global development, 1500–1995,” enMaking Sense of Global History: The 19th International Congress of the Historical Sciences, Oslo 2000 Commemorative Volume (Oslo: University of Oslo, 2001).

43 Nota de autor: productos libres de impuestos. Zona franca.

44 Ross Garnaut y Peter Drysdale, “Asia Pacific regionalism: the issues,” enAsia Pacific Regionalism: Readings in International Economic Relations (Sydney: Harper Educational 1994).

45 Kaoru Sugihara, “International circumstances surrounding the post-war Japanese cotton textile industry,” enThe Fibre That Changed the World: The Cotton Industry in International Perspective, 1600–1990s, coords. Douglas A. Farnie, and David J. Jeremy (Oxford: Oxford University Press, 2004).

46 Yujiro Hayami, “Towards an alternative path of economic development,” enToward the Rural-Based Development of Commerce and Industry: Selected Experiences from East Asia (Washington, DC: World Bank, 1998).

47 Martin Godfrey, “Labour shortage as an aim of employment strategy: an overview of trends and prospects in developing Asia,” enEmployment and Labour Market Interventions (Geneva: International Labour Organisation, 1992).

48 Gijsbertvan Liemt,Introduction, pp. 12–13.

49 World Bank, World Development Report 1988 (New York: Oxford University Press,1988).

50 TirthankayRoy, Rethinking Economic Change in India: Labour and Livelihood (London: Routledge, 2005).

51 Shoji Itoh, KironiTatsu Hai-kosuto Keizai [The High-cost Economy at Crossroads] (Tokyo: Routledge, 1988).

52 Para unareaccióntípica de la estrategia de industrializaciónintensiva de trabajoimpulsadopor las exportaciones, véaseAjit Singh, “The ‘basic needs’ approach to development vs the new international economic order: the significance of Third World industrialisation,” World Development 7 (1979):585-606

53 Peter Lindert, “Voice and growth: was Churchill right?” Journal of Economic History 63 (2003):315–50.; Peter Lindert, Growing Public: Social Spending and Economic Growth, Vol. 1 (Cambridge: Cambridge University Press, 2004).

54 Jean Dreze y Amartya Sen, India: Economic Development Social Opportunity (Dehli: Oxford University Press, 1995).

55 Kaoru Sugihara, “India and the rise of the Asia-Pacific economy, c.1947–1997,” enThe Nation-State” and Transnational Forces in South Asia, Research Project Institutions, Networks and Forces of Change in Contemporary South Asia,” Tokio (2001): 43–67.

56 Tirthankay Roy, “Development or distortion? Power looms in India, 1950–1997,” Economic and Political Weekly 33 (1998): 897–911.

57 Max Milikan y Walt Whitman Rostow, A Proposal: A Key to an Effective Foreign Policy (Westport, CT: Greenwood Press, 1957).

58 Akira Suehiro, “Hatten Tojokoku no Kaihatsu-shugi,” [ Developmentalism in Developing Countries] en TokyoDaigakuShakai Kagaku Kenkyusho (Tokyo: Tokyo DaigakuShuppankai 1998).

59 Amartya Sen, Development as Freedom (New Delhi: Oxford University Press, 1999). Nota de los traductores: este texto se encuentra en español como SentAmartyaDesarrollo y libertad. Buenos Aires. Planeta. 2000

60 Gary Stanley Becker, Human Capital: A Theoretical and Empirical Analysis, with Special Reference to Education, 3rd edn(Chicago: University of Chicago Press, 1993).; Theodore Schultz, “The investment in human capital,” American Economic Review 51 (1961): 1–17.; Artur Lewis, Development Planning: The Essentials of Economic Policy (New York: Harper & Row, 1966)

61 Claudia Goldin,” The human capital century and American leadership: virtues of the past,” Journal of Economic History 61 (2001): 263–92.

62 Peter Lindert, “Voice and growth: was Churchill right?,” Journal of Economic History 63 (2003): 315–50.; World Bank. Primary Education in India (Washington, DC: World Bank, 1992).

63 Jeep Tan y Alain Mingat, Education in Asia: A Comparative Study of Cost and Financing (Washington, DC: World Bank, 1992)

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ISSN 1669-9041

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