Publicación de la Escuela de Historia de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Salta, para contribuir y difundir el conocimiento histórico. Publicación de la Escuela de Historia de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Salta, para contribuir y difundir el conocimiento histórico.

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Universidad Nacional de Salta
 


REVISTA

ESCUELA DE HISTORIA
Año 2, Vol. 1, Nº 2, 2003

Artículo

LA RECUPERACIÓN DE LA DEMOCRACIA: EL PARTIDO RENOVADOR DE SALTA, ¿HERENCIA DEL PROCESO MILITAR?
 

Ma. Elina Tejerina

Gerardo Bianchetti

Ma. Fernanda Justiniano

 



RESUMEN


El trabajo tiene como objetivo dar cuenta del proceso de génesis del Partido Renovador de Salta durante los años 1982-1983, la conformación y afianzamiento de su dirigencia política, las estrategias desplegadas y su creciente protagonismo. Todo ello sin descuidar el registro histórico, la coyuntura internacional y nacional del período.

THE DEMOCRACY RECOVERY IN SALTA, ARGENTINA: THE RENOVADOR PARTY, ¿AN HERITAGE OF THE MILITAR PROCESS?

ABSTRACT

This article examines the importance of the internal structural dynamics of The Renovador Party in the analysis of transitions from the dictatorship and in democratic consolidation, in Salta. The study begins in 1982 and ends in 1983, by which time Argentina had recovered from the dictatorship and established the democracy. It focuses on the internal relations of power, on how the politics leaders, parties and institutions take shape, and on their strategies.


LA RECUPERACIÓN DE LA DEMOCRACIA: EL PARTIDO RENOVADOR DE SALTA

¿HERENCIA DEL PROCESO MILITAR?


Estudiar el período 1982-1987 en nuestro país, Argentina -y en particular de la provincia de Salta- exige asirnos de ciertas categorías conceptuales donde apoyar el análisis del proceso histórico llamado "recuperación de la democracia". Centramos la investigación en los partidos políticos, como actores fundamentales en la etapa de construcción, profundización y restablecimiento de las instituciones democráticas.

En el contexto de la provincia, el proceso de "recuperación de la democracia" -tras siete años de la más cruel de las dictaduras- puso en juego no sólo a los partidos tradicionales y mayoritarios: Radical y Justicialista, sino que motivó la conformación de uno nuevo: el Partido Renovador de Salta, de alcance provincial.

Este último fue gestándose, entre 1982/83, a partir de hombres y figuras que ocuparon cargos claves durante el gobierno de facto. En poco tiempo se organizó, amplió su base de afiliados y finalmente alcanzó la primera magistratura del gobierno provincial en 1991.

Manuel Tuñón de Lara distingue en la etapa de transición de gobierno autoritario a democrático a partidos situados dentro del régimen y fuera del régimen. Desde esta perspectiva teórica el Partido Renovador es un partido originado en el régimen 1 que aglutinó a un amplio espectro social-el que participó ya sea como afiliado o votante-; interpretó el vacío dejado por el Movimiento Popular Salteño; capitalizó la experiencia y labor desarrolladas por los intendentes del Proceso; supo utilizar la figura del ex-gobernador de facto Capitán Roberto Augusto Ulloa, y se constituyó en 1983 en la tercera fuerza provincial.

El objetivo de este trabajo es dar cuenta del proceso de génesis del Partido Renovador de Salta durante los años 1982-83, la conformación y afianzamiento de su dirigencia política, las estrategias desplegadas y su creciente protagonismo. Todo ello sin descuidar la coyuntura internacional y nacional del período.


El punto de partida

Adentrarse en una problemática como la de los partidos políticos es participar en un viejo debate, cada vez más renovado a nivel local y mundial. La crisis política contemporánea generó -y está generando- una serie de debates teóricos que la tiene como objeto de estudio. De esta manera son revisadas propuestas viejas y nuevas categorías permiten acercarse y entender la compleja problemática de la política actual y por ende abordar, desde cristales distintos, a los partidos políticos. Aspectos como "representación", "liderazgos", "elecciones" son analizados desde distintas vertientes teóricas.

Nuestro análisis se ubica en un momento de tensión profunda entre la crisis del Estado de Bienestar a nivel global y el fervor democrático desatado en nuestro país a partir del derrumbamiento de la más sangrienta dictadura militar. La propuesta y el liderazgo de Raúl Alfonsín ocultaron por momentos los procesos que ya eran visibles en Europa y que en pocos años serían evidentes en América Latina: el debilitamiento de los actores, hasta hace poco organizados y consistentes, los partidos de masas y los sindicatos. Las décadas posteriores se caracterizarán por la extensión de este proceso de crisis, acompañado de la desaparición de la euforia inicial.

Los primeros estudios sobre las transiciones democráticas reflejan este estado de optimismo inicial2, que años más tarde darán paso a nuevas preocupaciones como la desafección política, la crisis de representación, entre otras3. No en vano Guillermo O'Donnell describirá a los regímenes políticos de los años '90, en América Latina, como democracias delegativas4.

El propósito de este trabajo es el de nutrir de registro histórico a muchas de las reflexiones producto del debate actual en América Latina y sobre todo en Argentina. Así nos detendremos en el estudio de un partido político provincial surgido desde las raíces mismas de la dictadura5.



Contexto Internacional y Nacional

La década de los años 70 representó para América Latina, una etapa de agudización de la lucha política expresada en movilizaciones masivas y en el surgimiento de grupos armados que amenazaban la estabilidad del sistema económico y político.

Coincidentemente, a mediados de esa década, comienza a profundizarse la crisis de los Estados de Bienestar en los países desarrollados y el surgimiento de una nueva forma de capitalismo en la que el sector financiero adquiere un creciente poder.

La crisis del paradigma keynesiano facilitó el resurgimiento de las ideas económicas del liberalismo clásico, que expresó en el campo de las ideas sociales y políticas las contradicciones y el conflicto histórico entre el Liberalismo y la Democracia6.

En la Argentina, el nuevo modelo7 de "sociedad liberal" lograba la adhesión de diferentes grupos económicos y sociales situados a la derecha del espectro político, los que en los últimos 50 años no habían logrado acceder al poder a través del sistema de elecciones, sino que constituían la reserva civil de las dictaduras militares.

Con el Golpe del '76 se inició un proceso de cambio social que mostró la intención de modificar estructuralmente a la sociedad con el objetivo de establecer, en el mediano plazo, un "nuevo orden" que sintonizara con las nuevas tendencias.

Este nuevo orden implicaba un cambio en tres niveles:

- Económico: reemplazar el papel regulador del Estado e introducir condiciones que faciliten el libre juego de las leyes del mercado.

- Social: modificar las formas de actuar de la sociedad, naturalizando las relaciones verticales en el marco de un orden disciplinario de fuerte contenido individualista, considerado como la base de participación en el nuevo orden jerárquico.

- Político: Transformar los sistemas de representación y reemplazar a los actores políticos existentes con el fin de establecer bases permanentes para la continuidad del "modelo".

Coincidente con este propósito de formar a los nuevos actores sociales, las "Bases Políticas de las Fuerzas Armadas para el Proceso de Reorganización Nacional" de 1976 establecen que "El sistema político que deberá instrumentarse responderá a los principios fundamentales establecidos en la Constitución Nacional...y posibilitará el acceso al poder a dirigentes idóneos y responsables, que ejerzan el gobierno con autoridad y adecuada libertad de acción para alcanzar así el alto grado de eficiencia que requiere la conducción del Estado" 8

La Junta Militar, arrogándose la potestad de definir el futuro de la sociedad, explicitaba en esos documentos fundamentales, la intención de establecer condiciones que permitan la perdurabilidad del modelo social que comenzaban a ejecutar. La evidencia surge de las mismas "Bases Políticas" cuando expresan que: (las Fuerzas Armadas) "...resuelven formular:

- Las Bases Doctrinarias sobre las que se completará la normalización político institucional de la Nación" .

- Las Bases Programáticas que servirán para asegurar la adecuada coherencia y eficacia en el logro de los objetivos nacionales".

- Las Bases Instrumentales sobre las que se establecerá la convivencia en la diversidad de ideas y se favorecerá la formación y consolidación de amplias e importantes corrientes organizadas de opinión". (El destacado es nuestro).

El proceso iniciado en 1976 formaba parte de una tendencia que, a nivel mundial, impulsaba la instauración de un nuevo régimen social de acumulación9 cuyo objetivo consistía en favorecer el proceso de acumulación del capital en detrimento de la redistribución. Las políticas de "ajuste" eran la expresión de una concepción económica, el monetarismo10, que adquirió diferentes particularidades en función de las características históricas de las sociedades y del grado de sometimiento aceptado por los gobiernos, para responder a las demandas que reclamaban los países dominantes.

En el caso de la Argentina su concreción se vio dificultada, entre otras razones, por las contradicciones propias de la dinámica social donde fue posible identificar algunos elementos que actuaron en el sentido de postergar la realización del proyecto:

- El conflicto dentro de las Fuerzas Armadas entre los sectores nacionalistas y antiliberales enfrentados al planteo radicalmente liberal del Ministro de Economía José A. Martínez de Hoz, quien proponía la privatización de empresas del Estado consideradas estratégicas.

- La crisis económica de 1981 que evidenció que las estrategias monetaristas habían llevado a la quiebra al sistema productivo argentino. Ello generó la ruptura de la alianza con el sector industrial que había apoyado originariamente el golpe, atraídos por la propuesta de restaurar el "orden social".

- La derrota de Malvinas que rompe la cohesión interna de las tres fuerzas y debilita fuertemente su base de apoyo interno y externo.

- El cambio en la estrategia de los EEUU en relación a las formas de dominar la voluntad política de los países dependientes. La deuda externa se constituye en un mecanismo menos evidente, pero más seguro, de coerción.

Frente a esto, "los militares invocaron una democracia distinta de la conocida en el pasado: una democracia gobernada... por cuanto se basaría en una institucionalización de su papel como garantes omnipresentes del ordenamiento político y en una reforma del sistema partidario como resultante de la creación de un partido político heredero del proceso". Este fuerte movimiento conservador debía redefinir el equilibrio de fuerzas, dar legitimidad al nuevo sistema y recortar en forma drámatica el poder sindical.



El "Proceso de Reorganización Nacional" en la Provincia y el Partido Renovador

En la provincia de Salta el Capitán de Navío Roberto Augusto Ulloa11 ejerció el gobierno de facto, desde abril de 1977 hasta febrero de1983. La presencia de un marino en el gobierno de una provincia mediterránea fue decisión de la Junta de Comandantes, por recomendación del Jefe de la Armada, en el marco de una distribución territorial asignada a cada fuerza militar.

La gestión de Ulloa fue caracterizada, por opositores y periodistas, como ordenada y prolija. Su ejecutividad, -como la separación de la cúpula de la policía provincial acusada de secuestros y detenciones12 -, su estilo sencillo, trato amable y su accionar orientado a satisfacer necesidades y demandas del interior provincial13 le permitió ganar la simpatía de los habitantes.

Después de la derrota de las Malvinas la dictadura militar había perdido toda legitimidad y credibilidad. Los partidos políticos, en el segundo semestre de 1982, comenzaron a reorganizarse sistemáticamente, discutían al interior de cada uno de ellos las estrategias a seguir, al mismo tiempo que se confrontaba con el gobierno de facto sobre algunas condiciones que se pretendían imponer.

La veda política se levanta a mediados de 1982 y desde el gobierno se sostiene "...vamos a institucionalizar al país"14. Surgió así un larval estado de apertura democrática. Este hecho relevante motivó a los partidos políticos provinciales -Unión Cívica Radical (U.C.R.), Partido Justicialista, Movimiento de Integración y Desarrollo (M.I.D.), Partido Intransigente (P.I.)- a emitir opinión. El proceso político que se iniciaba fue denominado de muy diversa manera: "la democratización", "institucionalización", "plenitud constitucional", "transición"15.

En América Latina, y especialmente en la Argentina, la problemática de la transición requiere- según algunos autores- superar las consecuencias derivadas del "orden disciplinador" impuesto por los golpes militares. De allí que Juan Carlos Portantiero expresa que la transición es un complejo proceso que involucra de manera desigual a los actores sociales. Esas múltiples transiciones suponen lógicas sociales diferentes.

Los cambios políticos se manifestaron en la restauración de las instituciones constitucionales. La primera etapa se orientó hacia las libertades públicas y los derechos humanos agraviados durante la dictadura militar. Sin embargo el contexto de crisis económica ejerció una fuerte presión sobre las demandas de los distintos sectores sociales.

La característica central que define los procesos de transición desde gobiernos autoritarios a democráticos es la incertidumbre. Generalmente, durante la transición, son los gobernantes autoritarios los que fijan las reglas y procedimientos de la competencia política.

El Estado provincial subordinado al gobierno nacional -entre enero y octubre de 1983- puso en marcha los marcos legales para la reorganización institucional de la provincia. Sancionó la Ley Orgánica de Partidos Políticos y Agrupaciones Municipales, la del Padrón Electoral y convocó a elecciones generales para el 30 de octubre de 1983 .



Génesis del Partido Renovador de Salta

Nuestra hipótesis de trabajo es que el Partido Renovador de Salta surge y se conforma en las entrañas mismas del gobierno de facto, a partir de estrategias desarrolladas por la Secretaría de Municipalidades17.

Los intendentes, durante esta etapa, se constituyeron en el nexo entre gobierno y comunidad. En forma periódica se organizaban reuniones de intendentes, en las que se evaluaba las tareas realizadas y se ponderaba el progresivo acrecentamiento de las facultades de los municipios. Los intendentes fueron imprescindibles para alcanzar las metas propuestas por el gobierno provincial en ésta su segunda etapa de gestión18.

El gobernador al referirse a las intendencias expresó "...responden a una filosofía concreta de ir entregando cada vez más responsabilidades, porque son la célula política del Estado[...], hay una planificación cuidadosa, responsable, pensada y analizada y un esquema de gobierno para el cual hemos dado políticas y estrategias perfectamente definidas y que se van cumpliendo[...], hemos ganado el derecho a ser creídos" .19

Los jefes comunales eran designados directamente por el Capitán Roberto Ulloa y dependían del Secretario de Municipalidades. Los municipios contaban con un Consejo Asesor integrado por vecinos del lugar. Esta forma de participación, expresa Aldo Juncosa "...la habíamos establecido con el entonces gobernador Ulloa, era juntar a la comunidad: docentes, el cura, el comisario, comerciantes, agricultores y eran ellos los que proponían una terna. Entonces yo los evaluaba y los elevaba al gobernador para su designación [...]. Esto nos permitió que el interior anduviera muy bien. Así el interior (de la provincia) se lo conoció de golpe"20.

Los diferentes secretarios de municipalidades e intendentes coinciden en la concepción y papel que cumplieron los municipios y sus intendentes. Reiteran el compromiso y responsabilidad de tan importante función. Desde el gobierno la nueva etapa que se inicia fue caracterizada por el Secretario de Municipalidades Humberto César Oliver, de la siguiente manera: "..En esta instancia de la vida nacional las intendencias serán un factor fundamental para la construcción de la democracia estable. De la municipalidad deberá surgir la vivencia que le dará trascendencia al gobierno del futuro. Y las comunas están preparadas para llevar adelante una tarea política de notables contenidos y de altos objetivos..."21. Los intendentes -muchos de ellos hombres del lugar y algunos con militancia en el radicalismo o en el justicialismo- estaban convencidos de la necesidad de trabajar mancomunada y coordinadamente por la comunidad. Se había conformado una verdadera red de intendentes y se generaba entre ellos una sana competencia, todos sabían lo que el otro hacía22. Se los controlaba periódicamente a través de auditorías técnicas y contables.

Después de la derrota de Malvinas y de la vergonzosa gestión de Galtieri, el General Reynaldo Bignone asume el gobierno de facto a nivel nacional. La sociedad argentina estaba desorganizada; coexistían un régimen militar y unas fuerzas armadas en descomposición y una oposición débil para imponer la agenda de la transición.

En julio de 1982 se levantó la veda política; en la provincia los partidos Justicialista y Unión Cívica Radical mostraron las dificultades y contradicciones propias después de seis años de inactividad política.

El gobernador interventor Roberto Augusto Ulloa fue confirmado en el cargo y mantuvo a todos sus colaboradores. Los intendentes presentaron sus renuncias y fueron confirmados la casi totalidad, a excepción del intendente de la Capital23 y otros24, que por distintas razones, se alejaron de sus cargos.

Sin embargo en las altas esferas del gobierno provincial ya existía la convicción de hacer política. El primer signo fue la temprana renuncia del Secretario de Estado de Municipalidades. En ella expresa su firme decisión de dedicarse a la política. Dijo: "continuaré cooperando con el Proceso de Reorganización Nacional" y manifestó "...la necesidad de vertebrar en Salta un movimiento cívico que haga suyo los objetivos de la administración militar.[.. ] Yo dejo la función pública para pasar a alentar ese tipo de tareas políticas"25.

Aldo Juncosa albergaba la idea de un partido político desde hacía tiempo. En una reunión de intendentes de todo el país se la había expresado al entonces ministro Harguindeguy26 y en la renuncia que elevó al gobernador lo invitaba a formar parte de este partido en ciernes, el que podían estar conformado por aquellos que se hubieran destacado en la gestión. Tal era el caso del propio Ulloa y otros funcionarios. Juncosa consideraba que el gobierno militar ya había cumplido su misión de acabar con la subversión. Ulloa no adhirió a la invitación porque se había comprometido a seguir como gobernador.



Reordenamientos partidarios, el nuevo partido

Los partidos existentes en la provincia, como el Radical, Justicialista, M.I.D, P.I. buscaron recuperar su lugar en el escenario político. El mensaje radical denotaba preocupación por la función del partido en el contexto de apertura democrática, en pos de la reconstrucción y reparación moral del país. La figura del líder radical Raúl Alfonsín generaba en la provincia adhesiones y rechazos. En Salta era fuerte la línea balbinista y la adhesión a Alfonsín provocaba resistencias y titubeos en algunos dirigentes. Sin embargo la alianza de las corrientes de Renovación y Cambio y el Movimiento de Afirmación Radical logró imponerse en las elecciones internas.

A diferencia de la Unión Cívica Radical, el partido Justicialista estaba fragmentado y no contaba con la existencia de un liderazgo destacado, a nivel nacional. Esto se manifestó en el discurso de sus dirigentes quienes en forma constante referían a la doctrina peronista, como recurso argumental unificador. Las distintas fracciones y sectores del justicialismo salteño estaban atravesados por las tensiones que emanaba de la lucha por el reordenamiento interno. Apelaron a la figura de su líder histórico y al pragmatismo posibilista de uno de sus candidatos: el señor Roberto Romero, empresario periodístico, que logró nuclear a su alrededor figuras históricas de este movimiento y supo interpretar y captar de manera exitosa los intereses de la sociedad del momento.

A mediados de 1982 se había conformado la Multipartidaria27 en la provincia. Algunos hombres del gobierno mostraron una firme convicción de participar en esta etapa que se abría. El gobernador Ulloa expresó en la ciudad de Orán "..El tiempo se nos acaba, ahora le hemos puesto calendario al tiempo político"28, a la par que realizó una reflexión sobre su experiencia como gobernante.

La prensa se hace eco de esta situación y la columna Siete días en Salta comenta "Los salteños asisten a dos pulseadas de hacha y tiza. Una es la que protagonizan los partidos contra una realidad proscriptiva que duró seis años y de la que tratan de reponerse para retornar el día de mañana al cauce institucional y la otra, la entablada en las propias alturas del poder entre los que quieren legarle una adecuada heredad cívica al Proceso..."29.

La conformación del nuevo partido era evidente e inminente. Las fuerzas políticas provinciales denunciaban que el gobierno estaba "[...]avanzando hacia la estructuración de un nuevo partido oficial, lo que a su juicio constituye una desvergüenza y un ataque al hombre y a la democracia [...] Creo que los responsables de esta crisis y quienes confesaron su solidaridad con la línea económica de Martínez de Hoz, deben responder por el daño irreparable causado a la Nación y el atentado moral provocado contra el hombre argentino. Y por un principio de responsabilidad no pueden usar el poder, para el que nadie los eligió..."30.

Situaciones tensas y duras críticas se produjeron contra este cuasipartido oficial. El radicalismo y el justicialismo salteño denunciaron la existencia de presiones en algunas comunas para lograr adhesión al oficialismo31. En tanto el ex-Secretario de Municipalidades defendía la necesidad de un nuevo movimiento político que captase al electorado provincial, para lo cual estaban trabajando y haciendo consulta a los intendentes32.

Entretanto Aldo Juncosa aseguraba que la nueva fuerza política "…no tiene nada que ver con el gobierno actual, surge por iniciativa de gente que desea una opción nueva para Salta… en definitiva, armaremos esto para el futuro y no para heredar la coyuntura". Al ubicarla ideológicamente decía "…estamos alejados de la extrema derecha e izquierda, no nos inspira el antiperonismo ni el militarismo, […] el movimiento quiere interpretar en los comicios al electorado independiente y a las tendencias de centro y moderadas de la ciudadanía". Definía al nuevo agrupamiento como "[...]un movimiento de integración provincial, de neto corte federalista y de ubicación centrista", que pretendía "…ser el canal de los jóvenes, de los que nunca votaron, de las familias que quieren paz y prudencia, de las comunidades rurales que ya conocen nuestra identidad y nuestra vocación"33.

De esta manera fue tomando forma el Movimiento de Unidad Salteña (MUS) que desde sus inicios buscó constituirse a partir de los intendentes. A esta base se sumarán las acciones de otras figuras del gobierno y del medio. Diversos sectores nutrieron al MUS: los intendentes que representaron al interior de la provincia y eran liderados por Aldo Juncosa; figuras como Folloni que desde el gobierno vieron la necesidad de cubrir el vacío que había dejado el Movimiento Popular Salteño tras la muerte de Ricardo Durand. También se incorporaron en forma progresiva movimientos del interior como el 17 de Octubre de Orán y afiliados del Partido Conservador Popular. Aún no se constituía como partido, era un movimiento.

Reunidos en Asamblea los representantes departamentales de estas fuerzas políticas manifestaron que "surgió la necesidad de constituir una nueva agrupación política que venga a llenar el sentido vacío en la vida provincial, que tienda a la renovación de los usos y costumbres políticas, que tenga preocupación en la concreción de las inmensas posibilidades de Salta y que contribuya al ejercicio pleno de los derechos civiles de los habitantes".

Dieron a conocer la "Declaración de Principios y Bases de Acción Política" que abogaba por el federalismo, la administración municipal, una efectiva justicia social y el ejercicio pleno de la democracia. A fines de octubre de 1982 el MUS solicita su reconocimiento como partido ante la justicia electoral. Desde entonces pasó a llamarse Partido Renovador de Salta . Francisco Juncosa fue designado apoderado de la nueva fuerza política provincial.



Resistencia y oposición al Partido Renovador



Las autoridades de gobierno no reconocían que el Partido Renovador fuese la herencia política del gobierno de facto. Sin embargo las renuncias del ministro de gobierno, del gobernador y de numerosos intendentes para incorporarse a la nueva parcialidad política evidenciaron la existencia de un partido con apoyo oficial. Los funcionarios que decidían participar en política debían renunciar a sus cargos para garantizar su prescindencia en materia de política partidaria.

Los otros partidos -Justicialista, Unión Cívica Radical , Intransigente, MPS- cuestionaron al partido salido del régimen militar y endurecieron sus críticas al gobierno. Las mismas estaban dirigidas a señalar la falta de prescindencia política , la inconducta moral y cívica y la ausencia de garantías para un juego limpio. Además de responsabilizar al gobierno del endeudamiento y de seguir la política de Martínez de Hoz.

La relación de los otros partidos con el Partido Renovador, durante su etapa de conformación y de campaña adquirió las siguientes características: de oposición y denuncia al partido salido de las filas del Proceso, cuya elite dirigente se conformaba con ex funcionarios del gobierno militar. Por otra parte el Partido Renovador utilizó como táctica la no agresión, y al interior del partido se negociaron las decisiones a tomar tendientes a mantener el equilibrio de intereses.

Entre los miembros del partido pueden diferenciarse la dirigencia partidaria, -autoridades y candidatos a cargos políticos-, la mayoría había ocupado cargos durante el gobierno del proceso y su base de afiliados de amplio espectro social.

El nuevo partido se esforzó por definir su identidad ante la heterogeneidad de sectores políticos que aportaron para su conformación: el Movimiento Federal 17 de octubre de tendencia peronista; hombres del Movimiento Popular Salteño , del partido Conservador Popular y de la Unión Provincial . Sin embargo su base más sólida provino de gente del mismo régimen: los intendentes que habían colaborado con el ex Secretario de Municipalidades Rodolfo Juncosa. Al ser un partido provincial enarboló la bandera del federalismo, tanto en el orden político y económico. Consideró al municipio como la unidad primaria para toda organización política y revalorizó la democracia como sistema de vida.

En síntesis el eje articulador de su campaña fue el federalismo. Insistieron en la integración del interior provincial y marcaron su diferencia de las otras fuerzas políticas al no estar supeditados a la estructura clásica de los grandes partidos nacionales.

EL partido se organizó en comités de circuitos o sea de municipios y comités departamentales. El criterio adoptado para las primeras elecciones internas del Partido Renovador fue el de lista única. La Convención Provincial, máximo órgano partidario, aprobó la postulación de Roberto Augusto Ulloa como candidato a la gobernación y propuso a un hombre del interior, don Bernardino Arce, para completar la fórmula de gobierno . En la lista, que oficializó el partido figuraron hombres que ocuparon cargos políticos durante el gobierno militar .

La Unión Provincial impugnó la candidatura de Ulloa porque no reunía las condiciones que fijaba la Constitución Provincial: ser nativo, con cinco años de residencia y domicilio en Salta. El juez federal no hizo lugar al pedido de impugnación.

A nivel nacional las candidatos que competían con posibilidades para ocupar la presidencia eran Raúl Alfonsín de la UCR, e Ítalo Lúder del Justicialismo. Los partidos provinciales del país debatieron acerca de la posición que asumirían con relación a la elección de presidente. El Partido Renovador resolvió apoyar, por unanimidad, al candidato radical Raúl Alfonsín. En las discusiones se impuso la postura de Ulloa , quien dio muestra de la capacidad de control y negociación para dar respuestas a sus seguidores. Ulloa expresó que su partido había decidido apoyar a la fórmula Alfonsín-Martínez porque era la mejor alternativa para la provincia y porque habían encontrado coincidencias programáticas, como las orientadas a defender el federalismo, la expansión de la frontera agropecuaria, la salida al Pacífico por el Paso de Sico, el respeto por los derechos y garantías establecidos por la Constitución.

Sectores peronistas condenaron el llamado pacto "Ulloa-Alfonsín", por confundir al electorado. Sostenían que era "...el contubernio entre los que se dicen defensores de los derechos humanos y quienes los violaron ". El radicalismo al respecto expresa "..que debía aceptarse la adhesión de las fuerzas provinciales, siempre que no se las confundieran con pactos o alianzas" .

En las elecciones del 30 de octubre el Partido Renovador se constituye en la tercera fuerza provincial, obtiene 52.000 votos. Oscar Folloni fue el presidente y Armando Catalano vicepresidente del bloque de diputados del Partido Renovador. Ex funcionarios del gobierno de facto, ahora representantes del pueblo de la provincia en la nueva etapa democrática que se inicia.



Conclusión

Nuestro análisis se ubica en una tensión profunda, caracterizada por la crisis del Estado de Bienestar a nivel global y el fervor democrático desatado en nuestro país a partir del derrumbamiento de la más sangrienta dictadura militar.

El proceso de Reorganización Nacional tuvo entre sus objetivos garantizar la continuidad de los cambios estructurales que había iniciado en 1976, después de la primera etapa de disciplinamiento social. Los tres momentos -económico, social y político- señalaban una secuencia de acciones sin plazos pero con objetivos. La salida política era concebida como la consecuencia natural de un orden social que surgiría espontáneamente de la estabilidad económica y el consenso social.

En la Argentina, por las razones expuestas anteriormente, la "heredad" del Proceso no se concretó aunque sí se conformaron partidos provinciales que se estructuraron a partir de la experiencia de gestión de quienes gobernaron durante el gobierno de facto.

El propósito de este trabajo fue nutrir de registro histórico el proceso de transición desde gobiernos autoritarios a democráticos, focalizando el estudio en un partido provincial, el Partido Renovador de Salta, surgido desde las raíces mismas de la dictadura.

En la provincia de Salta durante este período los intendentes municipales fueron el nexo más vigoroso entre el gobierno de facto y la comunidad. Simultáneamente la labor coordinada entre el Secretario de Municipalidades, los jefes comunales y las autoridades provinciales permitió dar respuesta y satisfacer, en parte, las necesidades de cada región.

Los padres fundadores del partido, Aldo Juncosa, Oscar Folloni y Roberto Ulloa supieron advertir el vacío político que había en la provincia por el desvanecimiento del Movimiento Popular Salteño y de la Unión provincial.

Otro elemento que el nuevo partido capitalizó durante la campaña electoral fueron las condiciones personales y la experiencia adquirida -durante casi seis años de gestión- por el ex gobernador del Proceso: conocía la provincia palmo a palmo, tenía buen trato y contacto directo con la gente, no estuvo comprometido con hechos de violencia en la represión. Estas condiciones facilitaron que se constituyera en una figura fuerte y aglutinante del partido.

En síntesis a nivel nacional no se logró estructurar un movimiento o partido que representara la continuidad del Proceso, sin embargo surgieron partidos provinciales, como el Partido Renovador, que se constituyó en una fuerza política nueva que paradójicamente centró su crítica en la forma de hacer política de los partidos tradicionales.

Así, el contexto electoral de 1983, la provincia de Salta incorporó al mapa y escenario político a este nuevo partido cuya identidad política fue andamiada por hombres que colaboraron con el gobierno militar, mostraron su compromiso con la comunidad gestionando y realizando obras. Se definieron como un partido democrático, defensor de los intereses de la provincia y del federalismo, con una profunda convicción cristiana y de respeto a la persona. Sobre estos principios construyó su identidad partidaria que los mantiene en un exitoso y oscilante juego electoral hasta el día de hoy.

 


* Investigadores de la Facultad de Humanidades, UNSa, Proyecto Investigación 708, CIUNSa.

 

  Esta demarcación está dada por la contribución o no a la formación de los elencos de gobierno y la incidencia en la elaboración y ejecución de las políticas  públicas. Tcach César, Radicalismo y Dictadura (1976-1983), en Quiroga, H. Y Tcach, C., ( Compiladores) ( 1987) A veinte años del golpe. Rosario. Homo Sapiens.

 

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3 Vilas, Carlos (comp.) (1994). La Democratización Fundamental. México. Consejo Nacional para la Cultura y el Arte.

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5 Los trabajos sobre partidos políticos provinciales son escasos y muchos más los que aluden a la Historia reciente.

Para el caso Tucumán, provincia al sur de Salta, encontramos el trabajo de López Echagüe Hernán, El enigma del general Bussi. De la operación independencia a la operación retorno.

Para Salta los estudios hasta ahora abordaron cuestiones referentes a los orígenes de los partidos tradicionales:

María Esther Torino, Azucena Michel y Emilio Correa, "Grupos y Clubes políticos en los orígenes de la Unión Cívica Radical de Salta (1876-1891)". Ponencia presentada en las V Jornadas Interescuelas y Departamentos de Historia.

María Esther Torino, Emilio Correa y María Elva Frutos (1999), "La primera ley electoral en la provincia de Salta y las luchas políticas entre identidades dispersas: radicales, independientes y conservadores, 1906-1909)". Ponencia presentada en las VII Jornadas Interescuelas y Departamentos de Historia. Neuquén, 1999.

Bosisio, Walter analiza cómo se realiza la transición de gobiernos de facto a democráticos en las provincias de Salta y Chaco. En "Militares: un nuevo acecho al poder. Ulloa y Ruiz Palacios: Del gobierno de facto al gobierno constitucional en Salta y Chaco". (Mimeo).

6 Este sistema (el democrático) no solo  ha producido muchos resultados que no agradan a nadie, inclusive en los países en que de modo general ha funcionado bien, sino que también ha probado ser impracticable en la mayoría de los países, donde las instituciones no estaban restringidas por fuertes tradiciones  sobre las tareas apropiadas  de las asambleas representativas" Hayek, citado por Bianchetti ,G. En Modelo neoliberal e política educaciones, Cortés Editora,1996, pp 84)

7 Utilizamos el concepto de "modelo" en el sentido que le asigna C.B. Macpherson cuando considera que "constituyen exposiciones de lo que es un sistema político o una sociedad política, de cómo funcionan o podrían funcionar y declaraciones acerca de por qué son buenos o de por qué estaría bien disponer de ellos o disponer de ellos en mayor cantidad".  A lo que agrega que "..si se aspira a demostrar que un modelo de sistema político o de sociedad, sean los existentes o unos no existentes pero deseados, es viable (...) hay que formular algunas hipótesis acerca de los seres humanos que lo van a hacer funcionar y con los que va a funcionar". Macpherson, C. B.,( 1994 ) La democracia liberal y su época . Madrid, Alianza Editorial, pp 13.

8 Viaggio, J., (1983) Bases Políticas para las Fuerzas Armadas para el Proceso de Reorganización Nacional. Buenos Aires, Pleamar,  pp 120

9 Este concepto se refiere al conjunto complejo de las instituciones y de las prácticas que inciden en el proceso de acumulación de capital, entendiendo a este último como una actividad microeconómica de generación de ganancias y de toma de decisiones de inversión. Nun, J.(1987). La rebelión del coro. Argentina, Nueva Visión.

10 La "ley" monetarista de política económica para una economía abierta que intenta abatir el desequilibrio externo y evitar la devaluación consiste en hacer crecer la oferta monetaria a una tasa constante, dada por la tasa de crecimiento potencial de la economía, más la tasa de inflación internacional. Si bajo esa ley monetarista la economía no se ajusta de manera rápida, entonces se añade a dicha regla el ejercicio de una política monetaria contraccionista de manera deliberada. Villarreal,R. (1983) La contrrevolución monetarista. Buenos Aires, F,C.E., pp 16

11 Nació en Pigüé, provincia de Buenos Aires en 1924. En 1942 ingresó a la Armada para retirarse en 1973.

12 Los periodistas y políticos opositores entrevistados coinciden en caracterizar a su gestión como moderada, de buen trato y hasta tolerante. Expresan que "Ulloa era un hombre ilustrado, con inquietudes por la lectura.....la purga realizada en la cúpula de la policía fue superior a la realizada durante la época de Ragone (gobernador constitucional en 1973)...cae lo que se conocía como la pesada de la policía que tenía figuras tortuosas como Joaquín Guil,  Murúa ...son separados...".

13 Apoyó el emplazamiento y mejoramiento de las rutas nº5, 16 y 81 para facilitar la comunicación al interior de Salta y con regiones limítrofes. También se abocó a la construcción de puentes, complejos deportivos en los municipios

14 Lo dice Reynaldo Bignone cuando asume el gobierno en Julio de1983

15 En el análisis de las cuestiones transicionales se han perfilado dos perspectivas diferentes. Una, consiste en los estudios macro orientados hacia las condiciones objetivas, económicas y sociales, que fija la estructura social. La otra enfatiza en la intervención de los actores políticos y sus estrategias en el plano de la política coyuntural, cuya participación dará sentido al proceso político (Przeworski, A. 1986:79-80).

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16 La Ley Nº 6042 de enero de 1983 refiere a los partidos políticos y  la Nº 6110 está vinculada a los padrones electorales.  

17 Organismo que centralizaba y coordinaba la gestión de gobierno de los 58 municipios del territorio provincial. En la etapa que analizamos fueron Secretarios de Estado de  Municipalidades: el Teniente Coronel (re) Rodolfo Aldo Juncosa (1979-1982); Humberto César Oliver, ex Intendente de Cachi, (1982-1983) y el Dr. Néstor Alfredo Peyret (febrero de1983 hasta que se entrega el gobierno)

18 Entre el 19 y 20 de noviembre de1981 se llevó a acabo la II Reunión  de Intendentes. En  el acto de apertura el ministro de gobierno Jorge Oscar Folloni expresa: "las...metas se inspiran en la convicción de que el Proceso sólo tendrá su verdadera justificación histórica, si encuentra el modo de brindar solución perdurable al estado de crisis e inestabilidad política del último medio siglo...durante el cual intentamos reiteradamente alcanzar una auténtica democracia ...  Ese cambio pasa, principalmente, por una honda renovación de la vida política argentina, que modifique antiguos comportamientos y permita concretar formalmente caminos nuevos, capaces de dar mayor solidez a nuestra futura democracia...Si somos capaces de aceptarlo, todos los que compartimos similares inquietudes por el futuro institucional, a nuestro país se le abrirá una promisoria oportunidad. En diario El Tribuno,19-XI-1981, pag.12

19 En diario El Tribuno, 21-XI-1981, pag. 14

20 Aldo Juncosa Secretario de Municipalidades, en Julio de 2001 decía: "Esto nos permitió una idea que tuvimos y que la justificamos, formar un consejo asesor, que lo formaba el cura, el director de escuela…Ese consejo asesor hacía la veces del Consejo deliberante...asesoraba, no tenía facultades para formar ordenanzas, ni tomar intervención en el Poder Ejecutivo del municipio o sea el intendente..." .

21 En El Tribuno, julio de 1982.

22 En entrevista el intendente Parra dice "...Entonces me meto, fue a fines del 1977 y bueno trabajamos, hicimos cosas por el pueblo. Realmente me sentía bien....Se juntaban los intendentes, se hacían reuniones. No se, era como un regimiento, como un cuartel, pero nos juntábamos todos y tratábamos los diversos temas con los funcionarios de las diversas áreas; nosotros plantéabamos y se tomaba nota. Eran asambleas y esto parece que fortalecía al grupo. Era como una competencia y todos queríamos tener esto...o el complejo deportivo o la sala de auxilio...".

23 El Sr. Aniceto Fernández, Intendente de la ciudad Capital, renunció y expresó que quería dedicarse a la política partidaria, pero no estaba decidido volver a la U.C.R. Terminó enrolándose al partido Justicialista: "...no tengo tendencias, pero nunca tuve adversión por el justicialismo". En "El Tribuno", 30-VII-82, pág. 11.

24 Los intendentes de Rosario de la Frontera, Chicoana justificaron sus renuncias por razones de salud. Otros como los de Cerrillos, Vaqueros, Quijano fueron relevados por hombres del lugar.

25 Expresiones del Secretario de Municipalidades Aldo Juncosa. En diario "El Tribuno", 26-II-1982, pág. 10.

26 En entrevista Juncosa expresa: "ya desde la época de Viola se comenzó hablar de política...Propuse a los intendentes hacer un partido distinto, con gente independiente, con gente que no haya participado nunca ni como peronista, ni como radical. Yo nunca había participado, nunca, jamás. De modo que si somos nuevos como políticos hagamos algo nuevo para que la gente nos crea...Me fui un mes a Animaná, de vacaciones y pensando en todo esto. Entonces preparé mi renuncia indeclinable y cuando volví  presenté la renuncia indeclinable para formar un partido político. Me parecía un poco deshonesto estar dentro de un gobierno, y más que no era democrático, y querer formar un partido...".

27 La Multipartidaria nucleó a los militantes de los partidos tradicionales y de referencia nacional.

28 En diario El Tribuno, 8-7-82.

29 Idem  25-7-1982 pág.15.

30 Expresaba Miguel Ángel Martínez Saravia, viejo caudillo radical salteño, presidente de la corriente interna denominada Lista Verde y ex senador nacional de la UCR. En El Tribuno 11-8-82.

31 El dirigente radical Carlos Miguel Posadas reclama que "...en El Tala el intendente Roberto Barrios hace una campaña abierta a favor del oficialismo e intenta obligar a todo el personal a cabalgar en el caballo del comisario". En El Tribuno, 11-08-82.

Este tenor de denuncias se repite a lo largo de la etapa electoral. En los departamentos y municipios de La Poma, San Carlos son frecuentes las acusaciones contra el aparato  del partido oficial.

32 El entonces intendente de Guachipas -actual Senador provincial por el Partido Renovador- nos dice: "..Mucho se debe a Juncosa. El tenía un contacto permanente con los intendentes... la 1º (reunión) en Rosario de la Frontera aprovechando este grupo humano de intendentes que produjeron en los pueblos ese cambio tan radical. De la nada hacer semejante trabajo, claro uno veía el reconocimiento de la gente , veía que merituaba lo que uno había hecho y que en años no había habido ese movimiento en los pueblos. Claro, entonces, alguien ha visto que esto era importante, aprovechar a esa gente que había hecho una buena gestión en los pueblos. De allí salió. En esa 1º reunión yo no la veía a la cosa. Tampoco tenía mucha intención , vocación política...Después se hizo otra reunión en Vaquero , ya directamente dije que no iba a participar "Entrevista realizada en julio de 2001.

33 Estas son declaraciones que el ex Secretario de Municipalidades Aldo Juncosa hizo en la prensa local televisiva  y gráfica. En El Tribuno, 12-08-82.

34  Néstor Salvador Quintana expresó en una entrevista realizada en julio de 2001: "...no recuerdo cuándo fue que comenzamos a trabajar fuerte con la necesidad de crear un centro de estudios...comenzamos a trabajar con gente del gobierno de Ulloa y con gente que no era del gobierno, que era de otros partidos políticos ...nosotros seguimos adelante con ese centro de estudios; pero en algún momento llegó la idea que en vez de un centro de estudios había que hacer un partido...y se formó el MUS ya decidido a salir a hacer política. Después, de una reunión que se hizo en Vaqueros, en la casa del cuñado de Oliver, se planteó la decisión de convertir al MUS en partido y los que quisieran acompañar la formación de ese partido lo podían hacer..."

35 Integraron el nuevo partido Juan Pablo Correa, Armando Catalano (ex diputado nacional por el Movimiento Popular Salteño); Juan José Rivelli, Rodolfo Aldo Juncosa, Marcos Aurelio Campos, Eduardo Fernández, Isaac Brahím, José Am, Juan Cavalli, Ricardo Prado, Elsa Lucero de Romero, Antonio Autiero, Rubén Martínez, Héctor Garay, Francisco Resina.

36 El capitán Ulloa renunció en febrero de 1983 al cargo de Interventor Federal y se afilió al Partido Renovador en abril. Los intendentes de Güemes: Alfonso Castellanos, de Orán: Agustín Porcelo, de San Carlos: Carlos A. Tula, de Apolinario Saravia: Samuel E. Cabrera, de El Jardín: Eduardo Valentín Saénz, de Santa Victoria Este: Martín Arce, de Cachi: Humberto Oliver, de Anta: Ernesto Alabi, todos ellos pasaron a formar las filas del Partido Renovador y a ser candidatos en las elecciones de octubre de 1983.

37 El Movimiento Popular Salteño expresó su discrepancia así: "La provincia de Salta fue doblemente agraviada. En primer lugar con la conformación desde los más altos niveles del gobierno provincial, del mismo llamado Partido Renovador, con la consiguiente presión sobre empleados públicos y ciudadanía en general en vista a la obtención de afiliaciones a cambio de nombramientos, estabilidad o agilización de expedientes...". En "El Tribuno",  22-02-83.

38 Lo hacía la UCR en  una solicitada titulada El pueblo quiere saber de, en la cual formulaba una serie de preguntas referidas a la situación económica de la provincia. (Expediente Nº 32932 del 28-10-82 ).

39  Juan Cavalli, Antonio Autiero y Juan José Rivellia del interior (Orán ).

40 Dr. Armando Catalano, Elsa Lucero de Romero.

41 Dr. Rodolfo Sierra, de Metán .

42 Humberto Oliver, ex legislador.

43 Fue ex-intendente de Santa Victoria Este.

44 Fueron candidatos a  electores de presidente y  vice: Rodolfo Aldo Juncosa, Juan M. Cavalli, Víctor M. Hanne (h), Stéfano Sgardelis, Francisco Morón Jiménez, Carlos Alberto Tula.

Diputados Nacionales: Roberto A. Ulloa, Armando Catalano, Jorge O. Folloni, Rodolfo A. Juncosa, Rodolfo Sierra, Juan Pablo Correa, Sixto R. Filipovich.

Diputados Provinciales: por el departamento Capital: Jorge O. Folloni, José A. Catalano, Humberto César Oliver, Eduardo Pozzo, Agustín Porcelo, Victor Manuel Hanne. En El Tribuno, 05-09-83. 

45 Movimiento Popular Jujeño, Movimiento Popular Catamarqueño, Movimiento Federalista Pampeano, Pacto-Autonomista Liberal de Corrientes, Vanguardia Federal de Tucumán, Acción Chubutense, Movimiento Popular Rionegrino y Partido Renovador de Salta.

46 Néstor Quintana comenta lo siguiente "...entonces yo hago de puente para conversar con Alfonsín. Me voy con Pancho Munizaga a verlo a Buenos Aires. Allí estuvimos con Alfonsín y Borrás, -Pancho, Ricardo Daud y yo- (Los dos primeros eran dirigentes salteños de la corriente Renovación y Cambio que lideraba Alfonsín a nivel nacional y se había impuesto en las elecciones internas), y empezamos a ver si era conveniente o no el aporte del Partido Renovador...Entonces Alfonsín dice estoy de acuerdo que ustedes sigan conversando...Hacemos una reunión cuando vienes Borrás...estaba Ulloa, Folloni, Juncosa, Catalano, Munizaga y yo; había otro radical. Ulloa le plantea el apoyo a Alfonsín. Borrás le dice que aceptaba pero sin ningún condicionamiento...".

47 Comunicado emitido por las "62 Organizaciones Peronistas de Salta". En El Tribuno de 09-10- 83.

48  El Tribuno de 06-10-83.

 

 

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